+++++++++++++ Cuando vi que Leo se fue con Damián, no pensé. Me levanté del sofá como si el cuerpo se moviera solo. Le dije a Bianca y a Lyam que iba a la habitación, que necesitaba buscar algo, que no demoraba. —No demores tanto —me respondió Bianca con una sonrisa que no alcanzó a leerme por dentro. Subí las escaleras con paso firme, pero por dentro era un caos. Apenas entré a mi habitación, cerré la puerta y fui directo al tocador. Me miré al espejo. —Waooo —murmuré al ver mis propios ojos—. Estoy perdida… Ese hombre. Ese maldito hombre. ¿Qué voy a hacer? ¡¿Qué fue eso?! No… no puedo estar sintiendo esto por él. No ahora, no cuando lo acaban de presentar como el prometido de otra. ¡De Bianca! Tragué saliva con dificultad. No puedo contarle nada a nadie, no estoy loca. No puedo arr

