Llego a casa después de una tarde pescando con mis amigos y recibo una llamada de mi hijo aviandome del banquete que tenía programado para este día, ya que, lo había olvidado por completo tenía pensado en ir con él a su primer banquete para presentarlo a los socios pero veo que se siente preparado para iniciar en la empresa sin ayuda de su padre.
Pasa unos minutos y llama Bry para decirme que vendría con Aquiles a casa para cenar. Ya son las diez de la noche al terminar de cenar conversamos unos minutos más y se van para poder descansar, al rato entra a mi dormitorio Sam mi mayordomo, informandome que llamo Bianca para pedir ayuda y que hace poco había llegado Antonio.
Voy a la habitación de mi hijo y le digo que Bianca había llamado.
-Hijo, tu madre a llamado para pedirte ayuda ¿Qué vas hacer por ella? - le digo por preocupación ablo que me vaya a decir.
-Papá, tranquilo yo manejaré esto a mi manera, mi madre sabe que, solo nos puede pedir ayuda por teléfono no volviendo a Ciudad L ella sabe que tiene prohibido volver - Antonio pone su rostro frío al mencionar a su madre pero sé que en el fondo le duele lo sucedido.
-Esta bien te dejaré solucionarlo pero no seas tan duro con ella después de todo es tu madre hijo mío - le digo para que tenga consideración.
Se que estoy mala al ponerme del lado de Bianca me hizo sufrir a su manera más malévola posible di todo por ella y arriesgue una ves mi vida por ella para que no saliera lastimada por su familia, ya que, estaban en contra de nuestra relación pero aún así quise estar con la mujer que amaba, la que me dio dos hermosos hijos, la que se dedicó a mí por 20 años y después cambio en 360° grados su carácter fue fría hacia mi pero frente a las personas era distinta.
Me voy a mi habitación y descanso ya que no estoy en edad para seguir esforzándome, ahora me dedicaré en ver el asunto de la boda de mi bella Flor de Loto que se merece lo mejor del mundo mi bella hija, le deseo mucha felicidad en el futuro y mucha suerte en la vida solo espero llegar hasta ese día que hay un secreto que no les he dicho a mi hijos y quizás me lo llevé a la tumba.
Al día siguiente llamo a Aquiles para contarle mi secreto que el será el único quién sabrá de los he me está pasando hasta que llegue el momento en decir lo invito a tomar un café.
-Hola Aquiles, no le dijiste a Bry que vendrías ¿Verdad? - le pregunto con preocupación.
-Hola suegro no se preocupe ella no sabe nada, ahora dígame, ¿Qué le aqueja?.
-Tengo que decirte un secreto que no sé cómo decirles a mis hijos de esto - me mira con preocupación en su rostro.
-Suegro, dígame lo que sea estoy aquí para usted - dice calmando mi preocupación.
-Lo que pasa Aquiles es que me han diagnosticado Cáncer en el Cerebro grado IV y tengo solo 1 o 2 años de vida para poder ver a mi hija feliz - le digo con llanto y sufrimiento por dejar a mi hijos.
-Suegro entiendo por lo que está pasando tratemos de explicarles lo que está pasando así quizás se sienta mejor yo estaré con usted en esto no se preocupe, hagamosles una invitación a cenar a mi casa a l mansión Golden está noche los espero - me sonríe y me siento mejor asiento para aceptar la invitación.
Llego a casa y llamo a mi hijo para avisarle que estamos invitados está noche a la casa de Aquiles y que debemos ir sin falta mi hijo acepta pero rápidamente corta la llamado me deja preocupado quizás que le habra pasado, debe haber estado en alguna reunión en la empresa y lo moleste, dejo de pensar en eso para dirigirme a mi habitación cambiarlo ropa he ir a casa de Aquiles.
Necesito prepararme mentalmente estoy muy asustado por la que me vayan a decir mis hijos por la enfermedad diagnosticada y también espero acepten el destino que recibirá su padre pero acepten todo lo que les dejare en vida para cada uno en su futuro a vivir, amo a mis hijos más de lo que ame a Bianca en su tiempo de joven pero nunca le diré lo que me diga ocurriendo, por qué si no volverá con la escusa de venir a cuidarme de mi enfermedad y lo va a utilizar esto para manipular a todo el mundo pero eso no lo permitiré y no le daré en el gusto a que venga a mi funeral.