Ya es mi boda estoy nervioso, me caso con la mujer que me enamoré en uno de los momento complicados de su vida pero la salve de no morir en ese lugar horrible, la amo con todo mi corazón y mi alma le daría todo lo que quiera para hacerla feliz.
Hace un mes atrás el padre de Bry se sometió al tratamiento para cáncer y perdió todo su cabello está calvo y muy delgado sus dolores ya no son constantes es de ves en cuando, ahora está aquí en la puerta de la iglesia trayendo a su hija ante mí para hacerla mi esposa y yo ser su hombre.
Damos nuestros votos frente al padre de la iglesia y al terminar le doy un apasionado beso, al besarla mi labio sienten una electricidad al tenerla entre mis brazos la besó sin querer soltarla, Bry es mi debilidad y deseo tenerla junto a mí por toda mi vida.
Vamos a la fiesta compartimos con nuestros familiares, amigos y socios de mi empresa que invite, después nos cambiamos de ropa y nos vamos a nuestra luna de miel a Brasil un lugar que a mi y a mi esposa nos atrae, ya que tiene algo muy especial este lugar nos enamoramos de su belleza como nunca antes, llegamos a nuestro hotel de cinco estrellas recerbamos la habitación presidencial y aquí es donde comienza nuestros deseos sexuales, la lujuria me cegó al instante y Briceida se le notaba su miedo en el momento que estábamos solos para consumar nuestro matrimonio.
- Amor prometo nunca hacerte daño en nuestros momentos de intimidad como pasó ese día con esos imbéciles, yo solo quiero hacerte la mujer más feliz del mundo quiero cambiar la forma de pensar por los hombres - le dije sin rodeos, ya que yo soy muy distinto a los hombres sin corazón como los que se cruzaron el día de su fiesta.
- Aquiles, confío en ti solo que tengo miedo no sé si pueda llegar en el momento que comencemos nuestra intimidad - sus ojos se humedecen y los beso cómo si fueran sus lágrimas algo muy preciado para mí.
En el momento que dejamos de hablar, ella comienza a entregarse a mi y yo a ella trató de demostrarle en la cama cuanto me importa su delicado cuerpo bajo nuestros cuellos dejamos nuestras marcas de amor, cada moretón en nuestros cuerpos significan mucho para nosotros, al terminar la acomodo en mis brazos y la besó dulcemente en sus labios al instante se duerme cansada por el éxtasis del momento.
Quedó una hora despierto para congelar el momento que la miro durmiendo plácidamente al lado mío y aún no creo que tenga a esta bella mujer como mi esposa, pero sobre todo aún que la hice mía en el día de nuestro matrimonio el día más especial de nuestras vidas se que se vienen muchos obstáculos en nuestro camino y también se que estaremos en las buenas y en las malas en las pruebas que vengan nunca me daré por vencido con ella.
Al día siguiente desayunamos juntos y recibimos la videollamada de sus padres en Zoom nos vieron sonriendo estaban preocupados, ya que no llamamos a nadie para avisar que habíamos llegado en excelente estado a nuestro hotel y les pedimos disculpas por eso al terminar nos dirigimos a la playa donde ella se bronceo junto al sol, nuestros guardaespaldas no escoltaban a todas partes donde queríamos ir, en eso recibo la llamada de Antonio.
- Hola cuñado, ¿Cómo va su luna de miel?? - lo dice con alegría en su voz.
- Bien cuñado, ¿Cómo va todo en las empresas? - preocupado por mi empresa y la de el por que llevamos pocos días siendo socios.
- Todo va bien no te preocupes, te quiero contar algo.
- Si claro dime - le digo con algo de curiosidad.
- Le pediré matrimonio a Akiro Wu, el la mujer que amo a pesar de que estuve locamente enamorado de Emily hace unos años, cuando llegue al país L no sentí lo mismo como cuando la veía en el colegio.
- Hermano no es muy rápido para casarte primero convivan y después cuando pase uno o 2 años proponecelo - le doy mi concejo, ya que lo mío con
- Briceida fue muy diferente estuve todos los días con ella en su departamento y en la empresa pero no fue siempre a pesar de eso siempre trate de comportarme con ella debido al trauma que le causaron.
- Lo sé solo que lo tengo planeado para que estemos comprometidos no dije cuando me casaría con ella se que tengo que intentar en irme a vivir con ella para ver si nos llevamos bien y si nos gusta nuestro orden.
- Está bien, hermano debo irme me espera tu hermana.
- O si claro cuídense y no la hagas sufrir.
Me pongo a reír y cuelgo voy donde Briceida y nos vamos a nuestro cuarto a descansar para el otro día ir de excursión y conocer todos los rincones de Brasil, ya que investigue que mi esposa le gusta viajar y conocer lugares decidí que después que volviéramos a Ciudad L la llevaría de turismo a otros lugares del mundo y conozca todo lo que ella quiera.