Eres toda una delicia, Meli, salgo de ella y me tiro en la cama para recuperarme, quiero enseñarte todo lo que desees, así que tú decides si lo tomas o lo dejas. — sí, ¡quiero aprender! — la beso de nuevo acaricio todo su cuerpo, ¡tócame donde desees! — Obedezco a Miguel, llevo mis manos a su m*****o. — ¿estás segura? — sí, él, guía mi mano y comienzo a darle placer, sus gestos me indican que voy por buen camino quiero demostrarle que soy una mujer, luego él lleva mi cabeza hasta su m*****o y comienzo pasando mi lengua por toda su longitud, poco a poco lo introduzco en mi boca él toma mi cabello y me guía. — qué boquita tan deliciosa, suelto su cabello quiero ver si es capaz de complacerme. — lo lamo, así como cuando tengo una chupeta en la boca lo veo gruñir, maldecir y reto

