"¿Adónde vamos?" Le molestó que algo de miedo se filtrara en su voz. Mostrarle miedo a Karn era como bañarse en sangre y decirle que no podía lamerte. No es que ella lo hubiera hecho nunca, pero podía imaginar cómo reaccionaría si lo hubiera hecho. Su mirada se posó en la de ella por un instante y luego apartó la mirada. "Ya lo verás cuando lleguemos." —Karn, te juro que si me llevas de vuelta con la manada, ¡lucharé contigo a cada paso! Si eso es lo que Mac te ha ordenado, será mejor que me lo digas ahora y detengas el coche, porque no voy a ir. La convicción absoluta en su voz atrajo su mirada hacia ella. "No te llevaré de vuelta con la manada", dijo finalmente, con ira en su voz. "Para que lo sepas, no estoy de acuerdo con la decisión de Mac. Ni un poquito. Si por mí fuera, te habría

