—Tengo que ausentarme un tiempo —respondió con voz ronca y grave. Observó cómo un escalofrío recorría su cuerpo mientras ella fruncía el ceño. "No te consideraba un cobarde, Mac. Huir no parece propio de ti." —Es por trabajo, Lily —suspiró, sentándose al borde de la cama. Todos sus instintos le decían que debía huir de la tentadora que tenía delante, y sin embargo, allí estaba, sentado en su cama. Jamás debió haber entrado en su habitación. —Tengo que ir a Escocia —explicó cuando ella lo miró con escepticismo—. No quería que te asustaras mañana por la mañana al descubrir que me había ido. Mientras esté fuera, debes permanecer cerca de Karn en todo momento. Nada de irte sola. Intenta mantener al menos a tres pretorianos a tu alrededor. Y ni se te ocurra seguirme. Si descubro que te has d

