Mac no pudo reprimir la risa que se le escapó. Si le dabas un dedo a Karn, te tomaba el brazo. ¡Diablos, te tomaba el doble! Observó a su amigo con curiosidad, intentando descifrar en qué momento había cambiado su relación. Se conocían desde hacía más de un siglo y habían trabajado juntos en algunos de los proyectos más exigentes que Mac había emprendido. Respetaba enormemente al otro hombre por sus habilidades y su dedicación al trabajo, pero en algún momento de las últimas décadas su relación había cambiado. Había empezado a ver a Karn más como un amigo que como un simple colega. Había llegado a confiar en él. Era un pensamiento inquietante. Desde que conoció al trío, empezaba a confiar más en la gente, a dejarlos entrar en su vida, a permitir que le importaran. ¿Sería por eso que Lily

