En una sala de control, dentro de las instalaciones militares. 50 examinadores, monitoreaban atentamente una pantalla cada uno. Como la tecnología de calabozos artificiales, era bastante nueva. Aún era imposible. El trasmitir imágenes en tiempo real, desde el interior de los laberintos. Por lo que los examinadores. Dependían completamente de las grabaciones almacenadas, en los brazaletes. Si querían tener una imagen clara, de lo que había ocurrido dentro del laberinto. No obstante, esto no les impedía conocer la situación del examinado. En la pantalla, que cada uno de ellos monitoreaban. Podía verse información como el piso, el HP, el MP, el ritmo cardiaco, las coordenadas, el éxito de la prueba, y el tiempo; que los examinado pasaban en cada piso. A través de esta información, ellos otorg

