Capítulo 20: Traumas del pasado.

2107 Words
Nota: ultimo capitulo de la semana. La siguiente semana regresamos a capítulos martes y jueves. No olviden dar like, comentar y compartir. Con una fuerte resolución, del camino que tomaría su vida de ahora en adelante. Helios, continuó caminando por el bloque comercial. Mientras utilizaba el token, de la cámara de comercio "Serpiente Verde". Para localizar todas las habilidades tipo suerte, ubicadas en el anillo menor. Sorprendente, existían 13 de ellas. En 11 tiendas. Haciendo que se emocionara al instante. Sin embargo. Antes de salir corriendo a adquirirlas. Decidió revisar primero su información y características. Lamentablemente, no todas eran útiles. Si bien existían 13 habilidades. No significaba que todas fueran buenas. Por ejemplo. Existía una habilidad. Su única función era. La posibilidad de no enfermarse, al beber agua sucia. También había otra. Que daba la posibilidad de dormir bien, sobre cualquier superficie. Otra. Era un hechizo, que daba la posibilidad de atraer la lluvia. Y la peor habilidad. Daba la posibilidad de reflejar ligeramente la luz solar. No servía absolutamente para nada. Bien podría comprar una sombrilla, y el efecto sería incluso mejor. Al final. Helios, se decidió por las cuatro mejores habilidades. 1. ¿Quién golpea primero?: Habilidad tipo probabilidad pasiva de consumo. Durante una pelea o combate. Por cada punto de suerte. Hay 9% de probabilidad, de dar el primer golpe. Esta habilidad, solo funciona una vez con cada objetivo. Tiempo de enfriamiento 5 segundos por objetivo. Consumó 7 mp. Helios, conocía. Que, con su velocidad actual. Sería imposible, no dar el primer golpe. No obstante. Esto se aplicaba, únicamente al combate cuerpo a cuerpo. No podría asegurar que ocurrirá lo mismo, durante el lanzamiento de un hechizo. Esa fue la razón principal. Por la que eligió adquirir esa habilidad. 2. La suerte del exorcista: habilidad de probabilidad espiritual pasiva. Por cada punto de suerte. Al realizar talismanes, y rituales. Hay un 10% de probabilidad de purificar fantasmas, espíritus, no muertos, y demonios. Cuando Helios, vio está habilidad. Dudo mucho, antes de adquirirla. Pero luego pensó, que en ese mundo a diferencia de la tierra. Existían toda clase de entes sobrenaturales, para los que no estaba preparado. Y que no entendía, cómo combatir. Irónicamente, para su sorpresa. La habilidad no decía nada, acerca de cómo enfrentar a estas criaturas. Solo que aumentaba su probabilidad de purificarlos. Por lo que se volvía inútil, sin los conocimientos necesarios para erradicar esta clase de entes. Al parecer, tendría que sumergirse en la materia. Si no quería desperdiciar esa habilidad. 3. Arquería afortunada: hechizo de probabilidad. Al activarse el hechizo. Durante 15 minutos. Por cada punto de suerte. Hay un 8% de probabilidad, de acertar una flecha en un blanco en específico. Consumo 35 mp. Tiempo de enfriamiento 5 minutos. Helios, tenía unos ligeros conocimientos de arquería. Gracias a su entrenamiento militar. Esta habilidad, sólo potenciaba sus capacidades. Mejorando su precisión. Lo que será muy útil, en una situación de combate a distancia. Al final del día, una flecha no consume maná. En comparación con un hechizo. Además, tampoco requería tiempo de activación. Por lo que usar un arco, le otorgaría mucha ventaja. 4. Suerte de desintoxicación: Habilidad tipo hechizó de probabilidad. Utilizada para eliminar toxinas de elementos orgánicos. Por cada punto de suerte. Hay un 9% de probabilidad de eliminar las impurezas de un elemento. Consumía 16 MP, por uso. El uso de esta habilidad. Era muy similar, suerte de purificación. Pero mientras que está última, estaba enfocada en objetos y elementos. Esta habilidad, se encontraba enfocada. En la desintoxicación de materia o elementos orgánicos. Tal vez en ese momento. Helios, no tenía una idea clara sobre sus aplicaciones. Pero presentía, que en el futuro tendría alguna utilidad. Ahora, Helios se encontraba escondido en un callejón. Hacía unos segundos, acababa de agregar las nuevas habilidades a su grimorio. Realmente, el proceso fue bastante sencillo. Como las habilidades, se encontraban en hojas sueltas de pergamino. Solo tenía que superponerlas, sobre una de las hojas en blanco de su grimorio. He Instantáneamente, ambas hojas se fusionarían. Quedando las habilidades, grabadas permanentemente en el grimorio. Después de terminar. Hiso inmediatamente desaparecer a su grimorio. No podía permitir, que nadie viera su anormal color oscuro. De ahora en adelante, tendría que ser cuidadoso. La única razón, por la que no espero llegar a casa. Era porque llevaba consigo, demasiado contenedores de pergaminos. Lo que atraería la atención, de miradas no deseadas; como ladrones. Lo mejor, era funcionar rápidamente las habilidades con su grimorio. Deshaciéndose posteriormente los contenedores. Arrojándolos en un bote de basura, dentro ese mismo callejón. Al salir del lugar. Sujetaba en su mano el token, de la cámara de comercio “Serpiente Verde”. Como tenía un gran poder mental. Podía utilizarlo, al mismo tiempo que caminaba. Después de que su búsqueda, diera esos pocos resultados. Entendió, que no podía confiar enteramente en las habilidades de tipo suerte. Si bien sabia, que podía despertar el potencial completo de estas habilidades. No significaba, que todas las habilidades fueran a ser útiles. La razón de esto. Tenia que ver en gran medida. A que todas las habilidades tipo suerte. Eran habilidades prototipos clase D. Desarrollados por antiguas cavilaciones. Que experimentaban con el poder de la suerte. Con el afán de intentar cambiar el destino. Provocando la ira de los dioses. Quien destruyeron a estas cavilaciones. Antes de que pudieran desarrollar habilidades, para clases superiores. Por esa muchas de estas habilidades, tenían funciones super específicas. Ya que eran desarrolladas, como resultados de sus primeras incursiones en la materia. Por ahora. Consideraba, que tenía las habilidades tipo suerte suficientes. Lo mejor, seriar el buscar habilidades de requisito. Especialmente las habilidades con requisito de sabiduría, su atributo más alto. Este tipo de habilidades, como su nombre lo decían. Tenían un requisito de atributo para su uso. Y eran las habilidades más poderosas de cada clase. Por ejemplo “Sabiduría del hechicero vagabundo” y “Visión de dios”. Pertenecían a este tipo de habilidades. Ya que ambas. Requerían que el usuario tuviera cierto nivel de sabiduría, antes de poder ser activarla. A su vez. Existían habilidades que rompían el sistema de clases. No obstante, entre mayor el poder. Era mayores los requisitos. Por eso eligió sabiduría, en vez de sus atributos físicos. Lo que más necesitaba en ese momento, eran hechizos. Sus habilidades físicas, por el momento no necesitaban ningún incremento. Caminado entre los callejones, para acortar el camino. Helios, fue testigo de una escena bastante habitual. Tres matones, intimidando a otro chico. No obstante. Cuando vio la escena, con mas detenimiento. Se percato. Que se trataban de tres chicos como de su edad, con rasgos del continente Azur. Intimidando a una chica con una mezcla de rasgos finos a******o-europeos. Mientras que los chicos, vestían ropas bastante elegantes; o, mejor dicho, elegantes para la cultura Azur. La chica vestía un atuendo de dos piezas tipo Taichi, de color rosa; bastante desgastado, con remiendos, y algunos parches de múltiples colores. Dando la impresión, de que era bastante pobre. En comparación de los tres matones. En especial el líder, cuya ropa tenía algunos bordados dorados. -Creo recordar, sucia mestiza. Que te dije ¡que no quería volverte a ver aquí de nuevo! - soltó el líder de los matones. Era un chico de 15 años, como de 1.75 metros de altura. Con los rasgos característicos del continente Azur. Solo que su cabello era oscuro largo; atado en una transa, por el lateral izquierdo de su cabeza. Mientras que sus ojos rasgados, contaban con unas cejas afiladas. Dándole a su rostro, una presencia imponente. -Sera mejor que me dejes en paz Liao Gao. Si me haces algo, mi abuelo no te dejara ir fácilmente. Incluso tu padre debe mostrar respeto cuando lo ve- La chica era de piel blanca, con un ligero tinte rosado. Que resaltaba, en unos pequeños labios de cereza. Su cabellera oscura y larga; se encontraba atada en dos bollos, tras de su cabeza. De nariz pequeña, con algunas pecas en su contorno. Tenía ojos grandes, y de color verde; ligeramente rasgados. Su altura era como de 1.63 metros. Mientras que su complexión era delgada, y su estructura femenina estaba poco desarrollada. Bastante acorde para una chica de su edad, 14 años. -Eso fue antes ¡sucia mestiza! Pero ahora. Ambos sabemos, que al anciano ya no le queda mucho tiempo. Dime ¿Por qué debería temerle, o un pobre viejo que agoniza? - ¡Cállate, eso no es cierto! - lágrimas, recorrieron las comisuras de sus ojos. Estaba muy molestas, por su comentario. Sintiéndose impotente. -No me digas, que ahora vas a llorar- se burlo de la chica. -Tu eres la única que tiene la culpa, impura. Te advertí, que no quería volver a ver tu asqueroso rostro en el barrio Azur de nuevo. Pero aquí estas- - ¡Tú no eres quien, para ordenarme, donde o no puedo ir! - replico la chica, furiosa. Estaba harta de que Liao Gao, y su pandilla. La molestaran constantemente, por sus rasgos mestizos. -Veo que no entendiste tu lugar, con la lección de la última vez. Hermano Jong, enséñale a la mestiza quien manda- -Sera un placer, joven maestro Gao- Hablo uno de los matones. Con 1.79 metros, era el más alto de los tres. Se trataba de un chico obeso, con el cabello corto- Mirando el desarrollo actual de la escena. Helios, decidió continuar con su camino. Como las cuatro personas, estaban tan metidas en su asunto. Ni siquiera habían notado su presencia. Por lo que pudo alejarse, sin sufrir ninguna represalia. Al final del día, el era un simple transeúnte. Y no le correspondía, meterse en esa clase de asuntos. Además, se notaba que se trataba de una rencilla del pasado. Ese asunto, debía ser resuelto por ellos. Un extraño como el, no debía meterse en eso. Fue lo que se dijo, alejándose del callejón. Es curioso, como la mentalidad de uno va cambiando conforme pasan los años. Pensó Helios, recordando cuando llego a ese mundo. En aquel entonces, su mentalidad era muy diferente. Incluso una vez ayudo a un chico, que se encontraba en una situación parecida. Solo para ser golpeado por el grupo de matones, mientras el joven huía dejándolo a su suerte. De aquella experiencia. Aparte de un par de costillas rotas, aprendió dos grandes lecciones. La primera era, que en este mundo el poderoso devora al débil. Y la segundo, que no debía meterse en batallas que no le correspondían. Gracias a que comprendió estas dos lecciones, a una muy temprana edad. Se alineo al pensamiento general de la sociedad. Logrando vivir tranquilamente hasta ahora. Nunca volvería a tratar de ser un héroe, se dijo así mismo. Recordando los traumas de su pasado. Tal vez, si esto hubiera sucedido cuando llego a ese mundo. Quizás habría corrido a ayudar a la chica, sin pensarlo dos veces. El Robert, del pasado. Lo hubiera hecho, como un reflejo natural de su crianza. Pero el Helios, actual. Era diferente. El mundo en el que vivía, lo había vuelto frio. Y ya no empatizaba fácilmente con las personas. Dándole poca o nula importancia, a esa clase de escenas. No obstante, también recordaba. Que nunca había visto chicos acosando a una chica. Por lo regular, eras chicos acosando chicos. O en su defecto, chicas acosando chicas. Eso le parecía realmente injusto. Pensando un poco en su vida como Robert. El jamás lastimo a una chica. Y si hubiera visto una escena igual, nunca lo hubiera permitido. Por eso le dolió mucho. Cuando Calie, lo acuso de violación. Ya que eso, iba en contra de todos sus principios. Lo peor fue que nadie creyó en sus palabras, ni siquiera su familia. Lo que lo hundiría posteriormente en la depresión. Mirándose un momento, en el aparador de una tienda. Helios, miro en su reflejo. La imagen de Robert. No el vagabundo que se suicidó, sino el joven modesto y alegre que alguna vez fue. Preguntándose, que le había pasado. Suspirando con fuerza, sintió su alma renacer. El Robert, frente a él. Se desvaneció, dejando al Helios actual ¿Qué haría? Se cuestiono dudoso ¿Continuaría o, regresaría al callejón? Una difícil decisión, y no había mucho tiempo para elegir. De la nada, un pensamiento vino a su mente. Un cazador que se respete, jamás dejaría pasar una situación como esa. Al menos, no el cazador que quería ser. Dándose valor, dio la vuelta. Corriendo de regreso al callejón. Listo para enfrentar sus traumas del pasado, y continuar avanzado hacia delante. Si iba a ser un cazador. Tenía que demostrarse así mismo que era digno.
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