Amor!— dijo él conciliador— olvida todo ésto y quédate acá conmigo, hacemos el amor bien rico y empezamos de cero— pidió Gianni. —¡No, Gianni, no volveré contigo, quiero ir a casa y recoger mis cosas— siguió terca Roxanne. — ¡Tengo una mejor idea!— dijo él buscando una solución— yo me quedo acá por días, hasta que tú estés más tranquila, y así no te vas de casa. — Ya tomé mi decisión y no voy a cambiarla— respondió Roxanne. — Bueno— dijo Gianni rindiéndose— entonces, yo recogeré mis cosas y me iré de casa, Roxie, no tienes porqué salir de tu casa, yo fui el que falle, así que quédate tranquila. Ella se quedó unos minutos en silencio, salió de la cabaña, se dirigió a su auto sin volver atrás y salió del lugar. Gianni se sentó nuevamente en el sofá, puso su cabeza entre sus manos y estu

