La ambición, el pecado, el rencor no tienen límites y más cuando vives rodeado de ello.
Eso era Liliat Palmar, se resumía en esas tres cosas, llamaba la atención sin buscarlo. Siempre estando en una tormenta y en el ojo del huracán.
La traición y la mentira también era algo fundamental en su vida.
La vida y el destino que estaba escrito para ella la había marcado y lastimado múltiples veces, quedando muchas veces en escombros, si aveces se levantaba cojeando. Su pasado regresa y esta vez para quedarse.
En esta ocasión no podrá huir de sus problemas como siempre lo hace, lo tendrá que enfrentar si o si.
Y encontrarse a ella misma dejando salir su naturaleza, sus DEMONIOS INTERNOS
Los cuales acarreará muchas cosas; venganza y rencor, muertes, lucha y destrucción.
Tendrá que sanarse a ella misma porqué si ella no lo hace nadie más lo hará.
Si algo era seguro es que ella dejaba marca y eso le gustaba, le gustaba marcar a todo hombre que se le acercara, las huellas que ella dejaba aveces dolían, quemaban o te desgarraban por dentro tanto que era imposible cicatrizar.
Todo en ella era digno para pecar y arder en el infierno llamado mundo.