Poco a poco ella se iba acostumbrado a aquella presencia, verlo a él desnudo todas las noches se estaba volviendo su perdición pero por ahora no querida nada de sexo, debía pensar como decirle de que debía irse, ella debía ir por su hermana y ya había pasado una semana, no quería ni imaginarse cuándo sería la audiencia con el juez, el peor castigo que le podrían dar es la muerte y ella no iba a permitir eso
Aquella tarde ella se había mantenido inquieta y él lo sabía, pues los hombres que resguardaban la casa le habían dicho que no se le veía muy bien, y él ya se había preparado mentalmente para aquello así que cuando llegó para almorzar ella lo interceptó y le pidió para que hablen, él no era estúpido, no quería alargar el asunto, más que nada porque ya solo quedaba una semana y él no quería ser malo con ella y... están considerando dejarla libre, él no crearía aquel estúpido cliché en la que ella se enamoraría de él solo por qué la secuestró y la tiene ahí retenida con él, él no quería que todo surgiera de esa manera, él solo lo había hecho por qué .. se encontraba desesperado y gracias por aquella charla con su amigo se había dado cuenta que estaba cometiendo el peor error de su vida, él quería que ella le quiera con sinceridad, no cómo estaba sucediendo, él no era estúpido, él sabía bien que ella solo había fingido arrepentimiento para que él la saque de ahí, ambos sabían que tenían buena química en la cama, pero aquello no era de esas patéticas historias clichés en la que la chica secuestrada de enamora del secuestrador, eso estaba muy lejos de ser eso y ellos aunque no lo dijeran lo sabían perfectamente
—Yo... yo de verdad te pido que por favor me dejes ir, hay... algo que no te he dicho y lo debo resolver urgente, Francia me espera. Mi única familia me espera y.. y prometo que te lo contaré todo y... te pido ayuda, por favor. Pero prometo contartelo todo en su momento- él le miró triste, aún no confiaba en él o tal vez no era eso, pero ver aquella desesperación en su mirada le había demostrado que él debía dejarla libre y sobre todo dejarla elegir su propia historia de amor, esto era tóxico e iba contra sus principios, pues tenía herencia árabe, y por las leyes de Alá él sabía que estaba mal
—Está bien, eres libre y... te daré toda la ayuda que me pidas. Solo quiero que seas feliz- había dicho él mientras le acariciaba la mejilla, ella le miró sorprendida y pronto terminó envolviéndolo en un abrazo, y estaba vez si había sido un cariño sincero, ella había empezado a llorar y le dijo entre lloriqueos
—N- No sabes cuándo te lo agradezco y.. y prometo enserio contártelo todo, pero ahora el tiempo está en mi contra. ¿Te importaría si me voy hoy mismo?- preguntó esperanza y pronto sintió su corazón encogerse, se iría hoy mismo y había una gran probabilidad de que no la volviera a ver y él no podía creer que aquella mujer en tan solo pocos días se había vuelto parte de su vida, pero ambos sabían que esto era lo correcto
—Si, sería lo mejor. Para lo que sea que quieras hacer- ella asintió y se separó de él
—Aunque no lo creas, te lo agradezco mucho. Se que sabes que fingí aquel perdón, no eres tonto y no quiero que creas que te vi como tal- él se rió, ¿Ya entienden el por qué la adora?, aquella chica solo había estado una semana y unos cuantos días con él y ya sabía todo lo que él sentía
—Espero y cumplas lo que me prometiste- le dijo él mientras le veía subir apurada las escaleras, pues la chica andaba descalza por toda la casa
—De eso no lo dudes, una Reed no rompe sus promesas- y aunque ella no lo quisiera admitir eso era cierto, un Reed cuando prometía cumplía, eso era lo único bueno que le habían enseñado en su familia
Y le creyó, y se alegró al ver que no le veía con nada de odio, había valido la pena hablar con su amigo, y se lo agradecía profundamente. Sacó su móvil y marcó el número de su piloto privado para que vaya alistando el jet privado, ella tendría que llegar rápido y pensaba que necesitaría mucho aquella ayuda suya. Ella pronto bajó corriendo y se tiró encima para abrazarlo otra vez
—Mi jet privado ya está listo, llegarás más rápido en vez de tomar cualquier vuelo comercial y mmm aquella maleta que tenías contigo ya se la llevaron al jet así que no tienes nada de que preocuparte- le dijo Jason a Scarlett luego de aquel abrazo, ella le sonrió agradecida y se puso de pinturas y le dio un beso en la mejilla
—Enserio agradezco mucho tu ayuda- le susurró y se alejó, él le sonrió y le dijo
—Cualquier cosa estoy para ayudarte no lo dudes, me llamas y te ayudo cualquier cosa. Me tomé la molestia de colocar mi número en tu celular, espero no te moleste. No revise nada más- aclaró rápido lo último, ella río y asintió, estaban haciendo lo correcto, no podían comenzar algo a conocerse por medio de esto, y ellos sabían muy bien
—Cumple tu palabra- le había dicho Jason antes de que ella saliera por aquella puerta principal de la mansión, ella se volteó a mirarlo y asintió sonriendo, ella cumpliría su palabra a como de lugar y él estaba tranquilo por qué había visto aquella determinación en su hermosa mirada, y también estaba seguro de que le pediría ayuda o bueno esperaba que lo hiciera, tal vez ella ya tenga aliados, uno nunca sabe, se preguntaba qué es lo que les diría a todos los que hayan estado preocupados por ella, ¿Les mentiría?, ¿Le diría la verdad a su mejor amiga?, lo más seguro es que no le diría la verdad a nadie, y eso era algo bueno
Sonrió y terminó por tirarse encima del sofá y marcó otro número
—Tenías razón, es la mejor decisión que tomé en toda mi vida- habló a penas su amigo le contestó, se escuchó una risita al otro lado
—Vez, te lo dije. Hiciste lo correcto- le dijo al otro lado de la línea y siguieron hablando por horas, como si fueran viejas chismosas
Por otro lado Scarlett ya había subido al avión y afortunadamente ya se había dado una ducha antes y se había cambiado de ropa en la cabina del jet privado, sonrió agradecida mientras se sentaba en aquel asiento, ya había despegado y se sentía nerviosa. ¿Qué pensaría su hermana cuando la viera?, ya habían perdido días muy valiosos y debía apurarse, pero... ¿Qué pensarían sus padres cuando la vieran después de cuatro años?, también debía responder a la justicia de Polonia por haber estado con otra identidad pero ya de eso lo arreglaría después pero ahora que lo pensaba tenía mucho que hablar con su amiga y debió hacerlo ya, lo más seguro es que estuviera preocupada, y estaba por llamarle pero luego lo pensó, sería mejor llamarle cuando ya pise suelo francés por qué si no sospecharía que como es que recién subía a aquel avión y le preguntaría en donde estuvo todo este tiempo y no estaba con muchas ganas de dar aquella explicación, por lo que suspirando prefirió guardar su móvil es intentar descansar, el vuelo solo duraría un par de horas por la velocidad en la que iba, y no quería detenerse a pensar en cómo reaccionarían por lo que prefirió cerrar los ojos y dejarse caer en brazos de Morfeo
Una Hora
Dos Horas
Tres Horas
—Señorita, señorita- la habían estado golpeado el hombro, ella se despertó sobresaltada y la azafata dio un brinco hacia atrás por la reacción de la chica
—Disculpe pero ya llegamos y... ya es hora de que baje- ella asintió y la azafata le sonrió avergonzada por haberle molestado, y ella de inmediato se paró de su asiento y agarró aquella bolsa de mano, ya tenía todas sus tarjetas de crédito a su disposición y afortunadamente Jason ya le había ayudado a conseguir un hotel y estaba profundamente agradecida con él
Bajé del jet privado y subió al taxi que la esperada y antes de arrancar se dirigió a la azafata
—Dígale de mi parte al señor Hale, que estoy muy agradecida- la azafata asintió y se despidió con la mano, se sentía muy cansada por lo que prefirió mejor llegar al hotel y descansar y ya mañana se encargaría de todo, si, tanto era su cansancio que había olvidado que su hermana Ciara podría tener sentencia de muerte, pero debían entender todo había sido tan irreal y abrumador que pensaba a creer que Jason Hale había sido un sueño, aún no podía creer que había terminado secuestrada y había tenido sexo salvaje dentro de una maldita jaula, hasta ella se sentía extraña por aquel fetiche que había descubierto que le gustaba, si, muy pero muy extraño, osea había estado desnuda toda una maldita noche dentro de una estúpida y horrenda jaula, sin duda ella necesitaba un maldito psicólogo urgente
Lo primero que hizo al llegar al hotel fue colocarse unas gafas y le pidió a la señorita de recepción que le diera su tarjeta electrónica para su habitación, y ella se la dio y como si fuera una zombie ingresó al ascensor sin ganas mientras el botones subía su abultada maleta, ya ni siquiera se acordaba lo que había colocado dentro, el agotamiento era demasiado
—Estarás bien, estarás bien hermana mayor- había dicho mientras otra vez se quedaba dormida en aquella suave y acolchonada cama
Unos golpecitos en la puerta la despertaron y por un momento se sintió desorientada, había olvidado que ya estaba en Francia, muy lejos de Polonia y sin duda el vuelo había sido agotador, con mucha pereza se levantó y abrió la puerta sin preguntar quién era mientras bostezaba
—Disculpe, su desayuno señorita- ella asintió y le hizo una seña para que pase y lo deje adentro, ingresó y lo dejó y pasó a despedirse. Cerré la puerta y me sobé los ojos, miré mi móvil que lo había dejado cargando y procedí a llamar a Lorena y al primer tono me contestó
—¿DÓNDE MIERDA HAS ESTADO?, ¿TIENES IDEA LO QUE HEMOS PASADO TODOS EN LA COMPAÑÍA?, TE CREÍAMOS MUERTA. ¡UNA SEMANA Y MEDIA SIN SABER DE TI! ¿QUÉ FUE LO QUE TE PASÓ?, HABLÉ CON TU VECINA DE AL FRENTE Y TAMPOCO SABÍA NADA DE TI Y MUCHO MENOS ME DEVOLVÍAS LAS LLAMADAS- Scarlett hizo una mueca y terminó por pasar lo que estaba comiendo
—Lo siento pero he estado bien liada, y no tengo tiempo. Intenté llamarte esa noche pero no me contestaste y tenía que irme ya. Mi hermana mayor está presa por ser culpable de asesinato y no tengo mucho tiempo para reunir pruebas que validen que mi hermana es inocente- lo había dicho todo atropelladamente, Lorena solo sabía un poco de su historia pues ella no había querido profundizar en el tema y estaban bien con eso
—Ok, bueno.... eso... explica algo, pero por favor mantente comunicada cuando puedas, nos preocupaste mucho. Y no podía ni decirle nada a la policía, más que nada por que... ya sabes- si, ella entendía por lo que suspirando le dijo
—Me haré conocer en la audiencia, ya es hora. Ya no puedo seguir ocultandome, ellos ya no tienen ninguna relación conmigo, soy mayor de edad y no me pueden mandar así que se defenderme y.... me gustaría si les pudieras explicar todo esto a los accionistas, yo no tendré tiempo. Tengo tanto que hacer y mi hermana... bueno la pueden sentenciar a muerte, necesito concentrarme por completo en esto- había dicho mientras su garganta se le hacía nudo
—Lo siento tanto Scarlett, trataré de hacerles entender y ya.... cuándo regreses tu les aclaras las cosas, suerte con aquel caso. Por lo que me cuentas, la necesitarás mucho- ella asintió y colgó, y luego miró su reloj.
Suspiró frustrada, realmente necesitaría la ayuda de Jason Hale, no tendría tiempo, ella sabía perfectamente que solo daban máximo dos semanas y estaba segura que su hermana estaba desprotegida
—Oh j***r, señor dame paciencia- había dicho frustrada