Todos quedaron en silencio luego de escucharla hablar, nadie podía creer que era ella realmente, ni siquiera sus propios padres, ya no había rastro de aquella adolescente que había huido de su propia boda, aquella que veían ahí era todo una mujer de largos cabellos rojizos y mirada azulada retadora, aquella niña que habían conocido había desaparecido por completo, estaba vestida con una blusa coral y una falda a cuadros color n***o, y junto con unos tacones de plataforma del mismo color coral, y estaba fundaba de diamantes, aquella chica era ya toda una mujer de suma elegancia, aquella mirada y aquel porte hacia que ninguno le despegue la mirada de encima, aquella chica era toda una deidad, se veía tan hermosa como una preciosa rosa floreciendo en los mejores jardines de todo el mundo, ella bien podría haber sido una flor de aquel hermoso jardín que había sido Los Jardines Colgantes de Babilonia, si, así de bella la compraban
—Bien, prosigamos, pero antes que nada cierren las puertas, no se permiten más interrupciones- Scarlett le miró alzando una ceja y luego miró de reojo a Ethan Ferrer quién miraba a la jueza con una ceja alzada y mirada retadora, estaba claro que aquel hijo de puta tenía algo que ver en esto. Ella estaba sentada justo detrás de su hermana mayor quién le miraba con una sonrisa triste, ella le sonrió tanto como pudo pero estaba segura que hasta Ciara ya sabía su sentencia, los Ferrer eran una familia muy importante al igual que la de los Reed, si. embargo los Reed habían perdido algo de respeto luego de aquella huida en pleno inicio de la boda, pero de igual manera aunque ella nunca hubiera huido, los Ferrer siempre encontraban maneras de ganar. Había visto de reojo a sus padres, su madre no paraba de derramar lágrimas como si su hija ya estuviera sentenciada a la pena de muerte, mientras que su padre se encontraba imperturbable, nada molestaba a aquel hombre, era solo una persona de expresión neutra al igual que sus emociones
—No puedo creer que aquella sea tu familia- Scarlett hizo una mueca, ella tampoco pero bueno que podía hacer. Y sabía que también a w refería a que solo ellos dos habían asistido pero bueno que podían esperar, la demás familia lo veía todo como una ofensa para ellos, no querían tener nada relacionado con una criminal, ahí estaban los padres solo para figurar en la televisión y revistas, para que todos sepan como ellos los apoyan sin importar que, pero vaya mierda que era todo
—Yo si..- susurró ella devuelta mientras escuchaba a la jueza y él estuvo por responder hasta que su mejor amigo salió en defensa de la hermana de Scarlett Reed
—Su señoría, la señorita Ciara Reed es inocente, ella solo se defendió de su agresor, hay pruebas que testifican aquello y hay personas que dicen que Matthew Ferrer era una persona que maltrataba a las mujeres, y no solo eso, se portaba mal con todo el mundo, hay muchos testigos y si me permite llamar a uno de ellos al estrado por favor- Scarlett de inmediato miró a alrededor y pronto un grupo de personas ingresó por aquella puerta que estaba a solo unos pasos de la jueza, ya la jueza había concedido el permiso y podía Scarlett notar como Ethan Ferrer le mandaba miradas furtivas pero ella lo ignoraba olímpicamente, y no era para menos todo esto estaba televisado y a la mínima falla que viera la prensa, la reputación de aquella jueza se iría al caño en un segundo, por lo que ella si o si debía aceptar o todo esto se volvería un completo caos
—Solo le concedo cinco minutos por cada persona- Scarlett no tenía idea de quiénes eran pero al parecer Ciara si por que les sonrió agradecida, podía Scarlett ver desde aquí el perfil de su hermana al igual que la expresión de asco de Ethan Ferrer, ella aún no podía creer que estuvo a punto de cometer una terrible locura, gracias a Dios o más bien gracias a Jason que no le había dejado cometer tal burrada de la cual sin duda se hubiera arrepentido mucho y sin olvidar sus principios, pero es que ella estaba tan desesperada que no podía dejar morir a su hermana frente a ella
Scarlett tenía los nervios a flor de piel, todo esto era tan abrumador y frustrante y rogaba que el amigo de Jason, Adán Jones lograra sacarla de esto, se mordió el labio inferior cuando uno de aquellas tres personas pasó a sentarse en aquel estrado
—No hagas eso- le había susurrado Jason, ella le miró de reojo dubitativa, ¿Hacer que?, ¿Qué es lo que ella estaba haciendo mal?, ¿Por que Jason le había llamado la atención así derrepente?, pero entonces lo entendió
—Cada vez que muerdes tu labio me dan ganas de follarte duro, ahora imagínate estando aquí, me dan ganas de follarte duro frente a todos y que todos miren, me pone a mil- ella soltó un apena su audible jadeo, ¿Cómo se atrevía a decirle esas cosas?, ¿Acaso no sabía que alguien podría escucharlos?, pronto sintió sus mejillas calentarse por la vergüenza y por aquel ardor que había sentido entre sus piernas, las apretó y Jason se dio cuenta, aquel hombre era su más temible debilidad, ¿Cómo se atrevía a susurrarle aquellas guarradas?, ¿Acaso no se daba cuenta de lo que le hacía sentir aquellas simples pero candentes palabras?, sin duda le estaba volviendo loca, y Jason sin duda lo había notado, por qué pronto colocó una mano en su desnudo muslo y ella se sintió desfallecer en ese momento, ¿Cómo es que hacía aquello como si nada?, miró hacia todos lados constatando de que nadie les estaba prestado atención, casi se sintió mal por su hermana mayor por que ella estaba como si nada dejando que aquel hombre sucumba en todos los sentidos a ella, ella contuvo la respiración al sentir como su mano subía más y la empezaba a meter bajo su falda, ella apretó más los muslos y soltó un suspiro
—No hagas eso, por favor- le había suplicado en susurros mientras su mirada seguía al frente, miró de reojo a Jason y este le sonreía malévolo, se sentía toda una desvergonzada y ¡Él se atrevía a sonreírle de esa manera!, ¡Por dios hasta se sentía bien mojada! y a como él le tocara aquella zona sensible a ella, ella estaba segura que se correría ahí mismo
Apretó los labios al notar que su intención de Jason no sería dejarla en paz y escuchar la opinión de los testigos, pronto sintió a Jason manosear aquella entrada de su feminidad por encima de la tela, aquel hombre estaba sobrepasando los límites y... ella no estaba dispuesta a detenerlo por lo que contra todo pronóstico se dejó tocar por aquel dedo de aquel hombre de ensueño, ¿Cómo es que las cosas habían acabado así?, como para manosearse en plena corte, esto sí que era de locos
Jason también se encontraba inquieto, había descubierto luego de hacer un lado su ropa íntima de que ella se encontraba cien por ciento mojada, y eso le había puesto muy duro tanto que dolía, su polla apretaba tanto su pantalón que lo único que quería era ponerla de rodillas y que ella aliviara aquella zona que tanto le dolía horrores, pero intentó mantenerse sereno, no quería hacer un show por más que tuviera ganas, le había dicho a Scarlett que le gustaría follarla duro ahí mismo pero era tan posesivo que no quería que nadie más que solo él la viera desnuda, por lo que ni en sus mas locos sueños la tomaría a ella en donde alguien pudiera verla si quiera un poco desnuda
Pronto él ingresó un dedo dentro de ella y fue tan s****l escucharla suspirar bajito que él pronto se encontró metiendo otro dedo, queriendo que gima mal alto y solo para él, ella apretó las piernas y fue ahí cuando él le pellizco aquel punto tan sensible haciéndola saltar en su sitio, aquello fue muy inesperado y pronto vió a Jason soltar una risita por aquella reacción que le había sorprendido, ella miró hacia todos lados con la cara muy roja, ya habían pasado dos testigos y solo faltaba uno, y ella se encontraba al borde del colapso, estaba a solo un poco de c******e ahí mismo y ella volteó y le miro suplicante pero él seguía con la mirada imperturbable, y mirada al frente, ¿Cómo es que podía estar tan tranquilo haciendo aquello?, ¿Acaso ya lo había hecho con otras antes?, y por alguna razón aquello le enfureció, pero pronto eso quedó de lado al sentir dos dedos más entrar dentro de ella y ella gimió esta vez un poquito más alto pero lo suficiente para que está vez su amigo, Adán Jones le escuché, él los ignoró olímpicamente, ya conocía como era su amigo, sabía que le gustaba hacer cosas que no debía por lo que lo que sea que esté pasando atrás todo era culpa de Jason Hale
Ella apretó el coño y pronto los dedos de Jason se hicieron más veloces, y entonces pasó, fueron como unos malditos fuegos artificiales, ella se había corrido en sus dedos y había cerrado los ojos por aquel agitador y fantástico orgasmo, y cuando volvió a abrir los ojos, no solo se encontró con la mirada pícara de Jason, sino con la de Ethan Ferrer, él los había visto y dios solo sabe desde que momento, sostuvieron la mirada por un momento hasta que él le guiñó el ojo, aquel imbécil había disfrutado aquello y aunque ellos no lo supieran Ethan Ferrer se encontraba con la mano dentro de sus pantalones, él estaba posicionado en un lugar discreto y estaba sentado solo, y cuatro filas más atrás estaban sus demás familiares quienes ignoraban todo aquello, él sin duda había disfrutado aquellas emociones de la peliroja, lo había puesto muy duro, y ver a Jason Hale dándole un orgasmo con solo usando sus dedos le había puesto como loco, aquella peliroja candente tenía toda la cara roja y se veía agitada muy agitada pero sobre todo hermosa, hacia justicia a su belleza y a él... le gustaban las mujeres bellas y expresivas
—Ten- le susurró Jason cortando todo aquel contacto visual con Ethan, se había dado cuenta y se maldijo por no haber sido más discreto, ella le miró curiosa por qué Jason estaba siendo mordaz con ella, ¿Acaso no estaba satisfecho?, ¿O se había dado cuenta de aquel intercambio de miradas con Ethan?, ella no había querido aquello, además todo era su culpa, si hubiera sido más discreto o si no la hubiera inquietado de esa manera ella no habría tenido aquel devastador orgasmo y Ethan no se hubiera dado cuenta de ello, todo eso era muy bochornoso para ella, y sentía sus mejillas aún muy calientes por aquel toque
—Lo siento- había susurrado ella, Jason no la miró y se limpió los dedos con aquel pañuelo, no podía chuparselos por estar a la vista de muchas personas y eso también le estaba poniendo de mal humor, aquellas personas estaban evitando que él chupara aquellos jugos de ella, pero... asintió con su disculpa, él estaba molesto por qué había querido que ella le viera q él, no a Ethan Ferrer, ¿Acaso era Ethan quién le había dado aquel devastador orgasmo?, ¡Era él!, y eso le ponía de mal humor, él no quería que ella viera a alguien más, solo a él y no quería verla relacionada con su peor enemigo, conocía a Ethan Ferrer desde que solo eran unos críos, conocía sus tácticas o lo hijo de puta que podía llegara a ser con las mujeres y no podía ni siquiera detenerse a pensar aquello, no quería ni pensarlo.
—Se levanta la sesión por unos quince minutos, iré a discutir este tema con mis colegas- había dicho la jueza sacando a ambos de sus pensamientos, y ahí recién ambos tomaron en cuenta de que ellos habían estado disfrutando y había una vida inocente en peligro, ambos se sintieron la peor cagada del mundo.