02Conspirando con ella

1326 Words
Scarlett Reed Me había conseguido un lindo y cómodo departamento en la capital, no había dormido bien anoche por estar viendo las noticias desde mi celular, pues aquí todo el mundo desconocía quien era yo y tampoco sabían de los chismes rosas Francia. Volví a mirar mi celular y a sintonizar los canales de Francia, y lo que había allí me dejó helada “Noticia de última hora, CIARA REED SE CASA CON EL MILLONARIO MATTHEW FERRER, ¿SERÁ QUE ESTÁ VEZ SI SE LOGRA COMPLETAR UNA BODA?, HASTA AHORA EL PARADERO DE LA SEÑORITA SCARLETT ES DESCONOCIDO, ¿SERÁ QUE SU HERMANA SE VA A CASAR PARA MINIMIZAR LOS DAÑOS CAUSADOS POR SU HERMANA MENOR?, TODO ESTO Y MUCHO MÁS EN CHISMES MEDIA NOCHE" Me quedé estática en mi sitio, y luego sentí como mi celular nuevo cayó al frío suelo de la habitación, oh no mierda esto es malo Lloré de impotencia, mi hermana ahora sufriría las consecuencias por mi culpa, por un momento pensé en volver pero deseché la idea, ¿De qué servía volver, si mi destino sería peor que el de ella?, aunque bueno creo que en realidad de ella iba a ser mucho peor Matthew Ferrer no era un chico dulce, al menos cuando las cámaras estaban cerca de él, ahí si expresaba todo el amor que podía dar pero tanto Ciara y yo lo conocíamos por golpear a todas las chicas con las que él salía, no podía ni imaginar como mi hermana aguantaría todo esto, porque este matrimonio era sin duda un plan de parte de mis padres, creyendo que así regresaría pero sabía que mi hermana no hubiera querido que todo su esfuerzo se fuera por el caño Contuve las ganas de querer golpear todo hasta el cansancio, pero no podía andar despilfarrando dinero por todas partes, a penas y tenía para cubrir necesidades básicas, sin duda debo buscar un empleo, con toda la tensión en mis hombros salí del departamento y fui a comprarme ropa, ya había pagado la universidad al menos por todo este año, debía lograr los sueños que mi hermana tenía para mí Caminando por las calles, me vinieron pequeños recuerdos, una en la que una chica del mismo color de cabello que yo me decía que este era el mejor lugar para veranear. Moví mi cabeza de un lado al otro con desconcierto, no le había visto el rostro me parecía muy familiar, me agarré la cabeza, debe ser el cansancio, no he dormido bien desde ayer Llegué a un gran centro comercial y por un momento deseé que mi hermana estuviera ahí conmigo, luché contra las lágrimas que amanezaban con salir, mi hermana era mi todo, ella era la única que siempre me había cuidado Entré a un pequeña tienda y una chica de mi edad, me atendió. Tenía bonita sonrisa, su tez era muy pálida, con grandes ojos ámbar y pestañas largas, me llevaba unos cinco o siete centímetros de altura —Buenas tardes, ¿En qué te puedo ayudar?- su sonrisa aumentó cuando le dije que quería algo habitual que usaran las chicas de aquí pero que no costara una fortuna —Entonces estás en el lugar correcto, habitualmente no hay muchas extranjeras pero me es increíble estar atendiendo una- reí, aquí se emocionan al ver que eres del exterior, me siento como si estuviera en la luna Por unas horas la preocupación hacia mi hermana se me fue olvidando dando paso a pensar que ropa debería ponerme para la universidad —Este está en tendencia y te queda divino- reí, si me quedaba divino pero también sabía que como era vendedora no podía decir que me queda feo sino no lo compraría —Quiero todo esto, por favor- ella asintió emocionada y fue hacia la caja registradora, le di mi tarjeta y coloqué mi código —Gracias por su compra señorita Sharon James- la miré sorprendida, y ella me señaló incómoda el vaucher —B-Bueno su nombre sale en el vaucher- le sonreí y asentí, me despedí con una seña de mano y salí pitando de ahí, mierda había olvidado de que al usar la tarjeta sale aquel nombre, desde ahora mejor solo efectivo Hice otro par de compras pero en equipo tecnológico, una laptop, iPad, unos auriculares, unas libretas y lápices de diferentes colores, y me compré una tableta gráfica, sin duda no sé si lo que cuesta más es la carrera o todo lo que debo utilizar para la carrera Ya era demasiado tarde y llevaba muchas cosas, sin embargo no me preocupaba, no creo que aquí roben u otra cosa, al estar por llegar pasé por un callejón, las calles estaban algo iluminadas y dudo que sea peligroso, al estar por voltear la esquina escuché voces —Será mejor que devuelvas lo que se te prestó porque el jefe no perdona a los malditos apostadores que no cumplen su PALABRA- las palabras de aquella persona se escucharon roncas y con una oscuridad tremenda, detuve mi paso, no quería meter en eso pero entonces aquel tipo que estaba siendo amenazado me vió y me gritó —TÚ ESTÚPIDA, QUE HACES AHÍ PARADA VE Y LLAMA A LA MALDITA POLICÍA- salté en mi sitio y aquel hombre que lo estaba sujetando del cuello al otro me miró pero yo volteé rápido la mirada y salí corriendo de ahí, no quería meterme y no podía llamar a la policía porque me iban a pedir mis datos y no podía arriesgarme por ahora Me detuve de golpe a escuchar un disparo pero aún así no volteé, me ordené seguir mi camino y así hice, corrí y corrí como pude hasta que llegué a otro callejón pero esta vez había gente paseando a su perro, mierda creí que el lugar donde había alquilado mi departamento era un lugar seguro pero vaya que estaba equivocada Juro que no le vi la cara al tipo, así que no creo que haya represalias, dios quiera y no, ya bastantes problemas tengo como para sumarle otro. Rezando y diciendo el credo ingresé al edificio e ingresé corriendo al ascensor, me carcomia un poco no haber llamado a la policía, pobre hombre. No debió morir de esas manera, bueno yo creo que murió porque escuché el balazo y me sorprendió que varios de ahí no se inmutaran al haber escuchado aquel disparo,¿Dónde había quedado la hospitalidad que había sentido el primer día?¿A qué lugar me había metido realmente? —Oh niña, pero que es esa cara.¿Acaso no te han advertido que salir hasta esta hora no es seguro?- miré a la señora, y casi la golpeo, no la había escuchado acercarse a mi Ella me sonrió, era un señora de unos aproximadamente sesenta años, sostenía un hermosos gato blanco y lo acariciaba con cariño —Bueno, no tenía idea. Lo tendré en cuenta para la próxima- le dije y dispuse a abrir la puerta de mi departamento —Si mi niña, y no es bueno que andes sola, consigue un novio o algo así, los vándalos de Ojo de Alcón no te perdonan ni aunque fueras una anciana como yo- la miré por un rato y asentí —Gracias por su preocupación, lo tendré en cuenta- ella asintió y yo finamente ingresé a mi departamento Dejé las cosas a un lado, me heché en el sofá y coloqué mi brazo encima de mis ojos, el recuerdo de hace unas horas llegó a mi mente, tenía una extraña curiosidad de saber quién era aquel tipo que lo estaba amenazando al otro No j***r, ¿Pero qué estoy pensando?, eso no es correcto debo concentrarme en mi hermana y volverme muy fuerte por ella Arreglé las cosas en su respectivo lugar, y me hice la cena. Suspiré estos años serían muy largos, y vaya que lo fueron y aún así nunca pude olvidar la curiosidad hacia aquel tipo de aquel callejón
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