J. Jungkook Una semana, una semana de completa tortura donde no habíamos tenido respuesta sobre el estado de salud de YongSun. Ella no empeoraba, ni mucho menos mejoraba. Solo estaba ahí, como un ser inerte, conectada a un montón de máquinas que marcaban cada uno de sus funcionamientos. El tiempo parecía haber volado, pero eso no significa que cada uno de los días que pasara fuera peor que el otro; después de todo, la persona que más quería era la que estaba entre la vida o la muerte. - Jungkook, creo que sería bueno que fueras a casa - dijo Jenna tocando mi hombro. - No quiero - negué y me volví a hundir en la silla. El cansancio me estaba superando. Prácticamente había estado durmiendo media o una hora durante toda la semana. Jenna me traía ropa para cambiarme, pero jamás dejaba e

