Noha: — Buenos días, cariño. — Mmm me encanta despertar de esta manera, me vas a mal acostumbrar. — ¿Y Cuál es el problema en acostumbrar a mi mujer a tener el desayuno en la cama todos los días? — ¿Tú mujer? — Eres mi novia, madre de mis dos hijos y llevas al tercero en tú vientre, eres mi mujer. Ver ese rostro brillar como un sol propio no tiene precio, bien se lo que quieres y como siempre te lo daré mi amada Emma, tú serás mi mujer legalmente. — Bien mientras desayunas iré a encargarme de unas cosas. — ¿De qué? — Cosas del restaurante, tú solo descansa. Sentir sus labios tan cálidos sobre los míos, me excita, es algo inevitable solo dos semanas, y te haré el amor nuevamente. Apenas salgo del cuarto veo a John que me hace señas desde la puerta de salida. — Todo listo vamo

