PRIETO: Sé que lo que dijo fue para que dejara de besarla, pero aun así me dolió. ¡Maldición! — Hola Prieto. — Me encuentro con Tina en el pasillo. Y mi humor cambia de inmediato. Le sonrió. — Hola Valentina. — ¿Que te sucede? estás...triste. — La verdad... sí. — ¿Sabes algo? — ¿Qué cosa? — Eres más guapo cuando sonríes. — Gracias, tú también eres guapa. — Lo sé, papá Noha me lo dice siempre, yo soy su princesa. — Me moría de envidia, que él tuviera el cariño de mi hija, y el amor de Emma. — Hola preciosa. — llega el idiota, mi eterna sombra, mi gemelo. — Hola Demetri. — ¿Acaso Prieto te está molestando? — Me rio, Dem siempre fingiendo ser el niño bueno dispuesto para ayudar. — Tina, Carla te llama. — Donato nos observa con el ceño fruncido. — Bien, Donato. Adiós, señores

