Narrador Omnisciente Mientras tanto en algún lugar de Oceanía una mujer hablaba con su fiel amigo —¿qué harás con tus hijas? - pregunta el hombre —ellas saben lo que deben hacer, no tengo necesidad de decírselo y si así fuera ese sería el deber de Catalella - indica la mujer con seriedad después de todo no tenía razón para sonreír o al menos eso era lo que ella pensaba —y si se enamoran de esos chicos ¿qué harás?- pregunta el hombre con mucha curiosidad —no creo que eso suceda después de todo no se puede amar a aquel que le hizo tanto daño a nuestra familia- responde —pero el corazón no manda y eso lo sabes muy bien - un fuerte estruendo se escucha por todo el lugar —el amor te hace más débil es una mierda que te consume poco a poco yo he educado a mis hijas muy bien para que

