No fue una buena noche, Nicole dormía por momentos, al despertar lloraba por su madre, sé que ella evitaba hacerlo por nuestros hijos pero era imposible, el dolor era más fuerte. Debí traerla a casa antes, anticiparme a Miguel, su muerte es mi culpa, estaba en mis manos evitar la tragedia. Todo este tiempo despierto me ha hecho meditar, debo elegir si sigo con la vida de criminal que llevo o lo abandono por la seguridad de mi esposa y mis hijos, no hay una balanza en este mundo, creo que es el momento que tome decisiones. Tres días hemos pasado en cama, mi esposa se ve hoy de mejor ánimo, pues quiso cocinar, pese a su herida en el brazo, quiso hacerlo, preparó el almuerzo para todos, Jair se marcharía en busca de Miguel. Nos sentamos en la mesa, Nicole pidió que nos tomáramos de la m

