Me quedo ahí parada sin saber que hacer no comprendo cómo todo se arruinó pienso que es por mi culpa, ya que al tenerle miedo a las películas de terror desde niña tengo ese problema, pero debo aguantar para complacerla y no que todo lo hubiera terminado así me siento de lo peor pobre Antoni debe estar destrozado, recuerdo que dejé atrás a Jack y Antoni avanzo para entrar de nuevo al cine y los veo a lo lejos sentados en el área de comida el rostro de Antoni lo dice todo está sufriendo pobre chico... Por un momento siento rabia con Michelle ella no debía portarse así de grosera yo la quiero, pero este comportamiento no es normal.
Camino donde ellos están y una mirada de suplica de parte de Antoni me hace sentir aún peor.
–¿La encontraste?– preguntó esperanzado el chico a quien acaban de cortar de la peor manera posible. Yo no sé que responder más que la verdad.
–Lo siento Antoni no la encontré...– él baja su cabeza muy triste casi puedo sentir lo que él está sintiendo en este momento.
–Pero no te desanimes, ella es un poco loca quizás tiene algún problema hablaré con ella y la haré entrar en razón.– él asiente sin ánimo y se levanta para retirarse.
–¿A dónde vas?– le pregunté algo preocupada, ya que había venido con nosotros.
–Necesito estar a solas un rato discúlpenme.– se va sin decir más y yo me siento al lado de Jack mirando en dirección por dónde caminaba Antoni hasta que se me perdió de vista. Solté un suspiro melancólico y me froté las sienes con los dedos, de nuevo este dolor de cabeza insoportable tenía tiempo que no aparecía.
–¿Te encuentras bien?– los ojos de jack están muy atentos observando como me masajeo mi cabeza.
–Si, es solo que me duele un poco la cabeza es todo.–
–Cariño creo que debes hablar muy seriamente con Michelle está un poco fuera de control.– yo niego con la cabeza para no aceptar la realidad de este asunto.
–No, amor ella no es así es solo que...– pienso un momento para responder bien hasta aclarar mi mente.
–Es solo que ella seguramente tuvo algún problema, pero yo resolveré esto y volverá todo a la normalidad.– él giró los ojos pero asintió para darme apoyo.
–Esta bien espero todo pueda resolverse el pobre de Antoni estaba muy mal ni siquiera entendió por qué Michelle lo cortó así tan mal.– yo me encogí de hombros.
–Yo te dije que ella quería cortarlo, pero jamás pensé que de esa manera.–
–Pobre chico.– se lamento Jack al pensar en el desafortunado evento. Decidimos irnos mañana sería otro día y podría hablar con Michelle para hacer que entrara en razón.
Llegamos a casa le di un beso grande a mi Jack nos despedimos y entre para descansar, mi teléfono suena y veo la pantalla me alivió saber que era Michelle...
–Hola, ¿dónde rayos estás?– parecía que lloraba mi corazón se quebró al escucharla tan mal seguro se arrepintió de lo que hizo.
–Ya cálmate ¿que sucede?–
–Estoy sola nadie me apoya ni siquiera el estúpido de Antoni él no me entiende, sé que no debí portarme así, pero es que estoy cansada que no me tomen enserio.– a decir verdad yo no entendía ni media palabra de lo que ella decía todos la apoyabamos siempre, en todo ¿como decía eso?..
–Tranquila respira y dime ¿dónde estás?–
–En la plaza a unas cuantas calles de tu casa.– yo miré en la dirección de la calle que iba a la plaza y comencé a caminar.
–Esta bien quédate ahí voy caminando para allá.– colgué el teléfono pensando en que problema tendría mi amiga para ser así de bipolar la entendía un poco sus padres habían muerto cuando ella era una niña y la crió su abuelita quien está enferma todas esas cosas le han pasado a la pobre Michelle y por esa la podía comprender aveces por sentirse sola no sé a lo mejor nuestro apoyo no era suficiente.
Cuando llegue a la plaza la vi sentada llorando sola y camine un poco más rápido ella se levantó rápidamente de la banca y me abrazó.
–Lamento haber sido una zorra...–
–No, te preocupes aveces nos comportamos como zorras lo importante es rectificar.– ella sonrió y me volvió a abrazar.
–Antoni está muy mal deberías hablar con él.– ella negó varías veces con su cabeza.
–No, no y no por su culpa pasó todo.– yo no podía creer lo que decía su locura me confundía hace un segundo había pedido disculpas y ahora le estaba echando la culpa al pobre Antoni.
–Michelle ambas sabemos que él no hizo nada malo.– ella se separó bruscamente de mi y levantó su dedo índice señalándome.
–Tu estás de su parte.– yo negué apresuradamente.
–No, yo lo estoy del lado de nadie Michelle– ella comenzó a jugar con su cabello mientras tomaba asiento en la banca.
–Pues parece que estás de su lado.– yo solté un suspiro se molestía aveces mi amiga podía ser demasiado complicada por el momento debía ceder y luego la convencería de hablar con Antoni.
–Bueno, yo lo te voy a obligar a nada ahora vamos ya es tarde para que ambas estemos aquí.– nos levantamos y caminamos a mi casa ella pasaría la noche conmigo pensaría bien las cosas y mañana sería otro día... Solo esperaba con menos drama de Michelle.