Los días en la oficina se habían vuelto tensos, especialmente entre Tefany y Carla. Aunque Tefany había intentado mantener una actitud profesional, la constante presencia de Carla y su comportamiento coqueto hacia Diego le resultaban cada vez más insoportables. Una mañana, mientras Tefany se encontraba en la cocina de la oficina preparando su café, Carla entró con su habitual sonrisa confiada. —Hola, Tefany. ¿Cómo estás hoy? —dijo Carla, con un tono que Tefany interpretó como fingido. —Bien, gracias —respondió Tefany, sin levantar la vista de su taza. Carla se acercó más, con su propia taza de café en la mano. —¿Te parece si hablamos un momento? Creo que hemos tenido algunos malentendidos y me gustaría aclarar las cosas —dijo Carla, con una sonrisa que no alcanzaba sus ojos. Tefany

