- ¡Kian! - oigo que me llaman desde abajo. - ¡Kian! Me levanto rápidamente de mi cama y bajo. Me dirijo hacia la cocina desde donde me llaman. - ¿Qué sucede? - pregunto. Ella se da la media vuelta para mirarme, lleva un delantal y tiene una espátula en su mano. - Ven, necesito que pruebes esto y me digas que tal está. - me dice. - Me has asustado, creí que algo te había sucedido. - digo un tanto molesto. Me mira con esa sonrisa tan dulce. - Lo siento vida mía, pero es algo urgente. - dice. - Tiene que estar listo para la cena de está noche. Me acerco y me paro a su lado. Pruebo la mezcla que ella me extiende sobre la espátula. Lo saboreo. - ¿Y bien? - me pregunta. - Le falta más chocolate. - digo. Sonríe con orgullo. - ¡Ves! - dice. - Es por eso que te necesito. Tienes

