No pasó demasiado tiempo en el que nos encontramos frente a la casa de campo de Hannah había alquilado para su fiesta de cumpleaños. Se suponía que iba a ser en su casa pero ella y sus amigos, incluyendo a Dominique entre ellos, habían invitado a más gente de lo previsto por lo que había encontrado otra casa el doble de grande que la suya. Además, no quería estorbar a sus padres porque al día siguiente mencionó que su madre debía trabajar en el geriátrico, ya que cuidaba ancianos y le tocaba ir temprano. Hannah era hija única, así que hasta donde nos había contado sobre su vida, era la consentida de sus padres. Casi sentí un poco de envidia por ella por tener unos padres como ellos, pero envidia en el buen sentido. Al llegar, había una enorme fila de autos estacionados. Así que mi herman

