— ¿Por qué has vuelto? — le pregunté al cabo de un rato en el que estamos bailando y divirtiéndonos como si nada hubiera pasado entre nosotros los últimos días —. ¿Por qué has decidido volver a fastidiarme cuando parecías tan enojado la última vez que intercambiamos palabra? Dominique tomó un poco de distancia entre ambos para mirarme a los ojos aún cuando no había mucha iluminación más que las luces de colores que iban de aquí para allá por toda la casa y aquella luz blanca parpadeante que te mareaba más que beber alcohol. Aquel aspecto de chico malo le sentaba realmente bien, pude recordar vagamente a aquellos prisioneros que parecían sacados de una pasarela a través de r************* . — ¿Fastidiarte? — arquea una ceja y se ríe aunque su risa es amortiguada por la música alta que com

