Keyla cogió mi mano llamando mi atención y acto seguido, Hannah se colocó de pie justo delante de mí. Ambas sabían muy detalladamente el plan y agregaron ciertas cosas que podían ayudarnos, al igual que Asher. Me sentía contenida porque estaba recibiendo ayuda de ellos y sabía que podía confiarles lo que estaba sucediendo, no había tiempo para explicaciones acerca del plan pero les prometí contarles luego. — ¿Estás segura de esto? — me preguntó Keyla en susurro cuando ví a Asher del otro extremo de las gradas fumándose un cigarrillo y echando miradas hacia nosotras cada cinco minutos —. Siempre puedes cambiar de idea. — No le tengo miedo a Abby — murmuré. Pero si que me encontraba nerviosa, era un hecho y no podía negarlo ni aunque así lo quisiera porque podía sentir el temblor en mis m

