Alexander me llevaba sujetada del brazo con firmeza. Había comprendido el mensaje, por supuesto, había sido más que claro en cuanto me dijo aquello y me alejó de él, perdiéndolo de vista por completo. Había entendido el mensaje de mi hermano. Pero la pregunta era, ¿iba a obedecer? No, por supuesto que no. Ahora debía buscar alguna distracción que me diera tiempo para ir en busca de Dominique. Necesitaba hablar con él, no me importaba que me hubiera especificado que no volviera a buscarlo, iba a hacerlo de todos modos. Porque no le regalas un vestido a alguien que les has pedido que no vuelva a buscarte y finja que no se conocen, ¿verdad? Miré a mi alrededor para buscar a alguien que pudiera apartar a mi hermano de mi lado y entonces ví a la pobre Hannah a unos metros. Ella cruzó su mirad

