Dos Dos semanas después… Carly estaba sentada en la biblioteca de la casa londinense del duque de Graystone, y miraba por la ventana que daba al jardín. Al menos, en este no tenía que quitar las malas hierbas, podar y plantar como en el de su colegio. Llevaba casi una noche en casa y se sentía inquieta. Había viajado durante días para llegar a Londres, y estar encerrada en un carruaje no había sido agradable. Carly odiaba viajar, y se sintió bastante aliviada al llegar por fin a su destino. Ahora que había tenido tiempo para relajarse y deshacer la maleta, Carly necesitaba desesperadamente algo en lo que ocupar su tiempo. Habría galas, bailes, veladas y toda una serie de entretenimientos sociales durante los próximos meses, pero nada de eso le interesaba realmente. Lo que realmente quer

