Con el tiempo alterado debido a su paso por el hospital preguntando por el estado de salud del señor Rémy, Chiara se aseguró que su madre estuviera dormida y se cambió en la habitación de acompañantes de donde salió completamente transformada para su vida nocturna, pasó junto a Kalet y sonrió satisfecha al no ser reconocida. Con la mirada fija en la puerta de la clínica, Chiara caminaba con paso rápido en el momento en el que Yanis Salía de la cafetería hacia la habitación de su abuelo y cuando los hombros se alinearon, una extraña sensación obligó a Yanis a seguir a la joven con la mirada hasta perderla en el rabillo del ojo cuando una alterada voz reclamó su mirada – ¡ayuda! – escucho Yanis en italiano y sorprendido busco la procedencia, encontrando una nerviosa mujer tomar de la mano a

