El silencio se apoderó de la estancia. El joven miró insistente a Annie, rogando con la mirada que interviniera, estando la mujer incluso más nerviosa que nosotros, por lo que no se atrevió a gesticular palabra. - Yo te conozco - Él, de nuevo, en lugar de decir nada, continuó intercalando su mirada entre la mujer y yo, esperando que ella respondiera .- ¿Tu vives aquí? - Eh, sí, ¿No? - Tú venías a mi casa, a la casa de mis abuelos. - ¡Mamá di algo! - ¿Mamá? - La mujer tragó saliva y después comenzó a beber agua, haciendo más amplia la espera, pero no pudiendo evitar el que diera una respuesta. - Está bien, no creí que tuviera que presentaros de esta manera tan brusca.- Comenzó, tartamudeando un poco.- Alex, él es mi hijo mayor, Log
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