La vi avanzar a mi por el largo pasillo hacia mi oficina, yo estaba de pie delante de la puerta, exactamente junto al escrito de mi secretaria Lissandra, quien estaba en el último piso haciendo los últimos arreglos para nuestra nueva oficina. Había retirado las gafas y ahora llevaba lentillas, esta vez por decisión propia, a mi me parecía igual de hermosa con gafas como sin ellas. Metí las manos en mis bolsillos y me coloqué más en el centro, para cuando ella haya llegado, yo evitarle el paso. Su pelo caía por sus hombros y su andar era suave y elegante, todo de ella lo era. Me ofreció una sonrisa cuando ya estaba cerca. — Y pensar que eras la secretaria que apenas levantaba la mirada para verme a través del cristal, siempre solucionando mis problemas y haciendo mi trabajo de CEO muc

