El príncipe Harry va en su carruaje, está saliendo de una velada de música, demasiado tediosa, solo fue porque quería ver a Lady Kate, en verdad no sé explica por qué no puede dejar de pensar en ella: —Es la mujer más despertarte e insolente, que he conocido, pero desde que probé sus labios son tan: ¡Suaves y carnosos y tan deliciosos! Sentir su cuerpo tibio, debajo de mí, y ese olor a lirios que me vuelve loco, ¡No sé que voy a hacer! Solo sé que no la quiero cerca de otro hombre, eso me enferma, me vuelve loco. Va mirando por la ventana, cuando de pronto alguien capta su atención, le dice a su conductor: —Acercarte un poco a los carruajes de alquiler. —Si, su Majestad. En cuanto el conductor, se acerca, ve a una dama, con una capa demasiado grande que la cubre toda, pero está voltea,

