CAPÍTULO VEINTISEIS Caitlin se quedó mirando el cielo, secándose las lágrimas, hasta que finalmente pudo reaccionar. La multitud la empujó y sintió un pequeño apretón en su mano y, finalmente, volvió a la realidad. Scarlet la estaba mirando con sus ojos alegres e inocentes. “¿Mami?", le preguntó. Caitlin sonrió al verla, olvidando toda su tristeza. Se inclinó y abrazó a Scarlet, agarrándola con fuerza, sonriente, radiante. Y luego recordó: Jesús. Caitlin tomó a Scarlet de la mano, comprobó que Ruth estuviera allí, y se apresuró por entre la multitud tras él. Las empujaban, y tuvo que hacer un gran un esfuerzo para que las tres se mantuvieran juntas. Las masas se juntaban alrededor de Jesús, que ahora estaba muy lejos, y la multitud crecía más y más. Él era una figura controvertida, Ca

