Después de llegar de casa de mamá, me di una ducha, busque algo de ropa cómoda nada exagerado y ahora me encuentro delante de la puerta del apartamento de Samuel. Acomodo un poco mi cabello y espero porque abran la puerta, siento mucha ansiedad de verlo después de la noche intensa que pasamos juntos y a su vez me siento apenada por lo ocurrido en la madrugada por el sueño que de seguro lo alarmo. Escucho que están por abrir y cuando lo hace, mi corazón se salta un latido al verlo de la forma en que va. Con ropa de estar en casa, va descalzo incluso y tiene un delantal puesto, sonríe y me da el paso para entrar y lo hago, antes de tomar camino en su totalidad dentro del apartamento, me toma del antebrazo y me lleva hasta él, hundiendo su rostro en mi cuello y suspira. –Me encanta el olor

