Julie me deja saber que ama las milanesas, que siempre le pide a su abuela que se las prepare porque aunque Samuel le cocine muchas cosas deliciosas, las milanesas siempre se le queman, esto me causa gracia, Samuel protesta porque solo han sido un par de veces y Julie ríe encantadoramente. Por el rato de cenar, Julie no deja de hablar, le comenta a Samuel muchas cosas y él atentamente la escucha, le presta mucha atención a lo que su pequeña hija le dice y eso definitivamente es muy importante porque ella siempre sabrá que su papá estará atento a cada pequeña cosa que ella le diga. Al finalizar la cena, les ofrezco un poco de helado y Julie entusiasmada acepta y a Samuel no le queda de otra que también aceptar y ahora nos encontramos en el sofá delante de la tv, comiendo helado y en silen

