¡Qué torpe!, que estúpida era. Prácticamente, salió huyendo de una buena ocasión. Tenía la oportunidad de su vida para lograr dar un paso positivo con Adriel, y todo lo había arruinado. Ofelia se quedó detrás de la puerta repasando la idiotez que cometió. Pero es que también, con tantas presiones encima, como iba a pensar con claridad. Eran muchas cosas las que estaban de por medio, mientras que ella tenía que enamorar a un hombre. No tenía sentido que su hermana estuviera en problemas, y ella ligando con un hombre. La pelinegra niega, era lo que debía hacer, le gustase o no… […] ¿Qué era lo que estaba haciendo? ¿Por qué seguía buscando a esa muchacha? Hace un momento sintió la necesidad de besarla, de hecho, estuvo a punto de hacerlo si no hubie

