—Tenemos que irnos ahora —declaró Arianna, poniéndose de pie. Richard levantó a Eli y lo cargó en sus hombros. Lo sabía. Ese pequeño atraería atención. Es tan lindo y se parece tanto a Chase Hudson, otra razón más. —Es la segunda vez. Por eso siempre prefiero que Eli se quede en casa cuando salgo. Llama la atención y muchos incluso se detienen a tocarle las manos —se quejó Arianna, con la frente cubierta de sudor. —¿Quién te mandó tener un hijo tan adorable? —bromeó Genesis antes de decir—: Ojalá pudiera conseguir un chico lindo que me dejara embarazada, Arianna —y miró por la ventana. Richard la miró por el espejo retrovisor y sonrió. Le gustaban las mujeres así. Genesis lo seguía impresionando con su franqueza. Se sentía cada vez más atraído por ella. —¿Estás loca, Genesis? ¿Crees q

