Ella era la encarnación de la belleza envuelta en un pequeño paquete humano. Gruñó bajo en su garganta. ¿Qué pasaría si uno de los sirvientes que vivían dentro de su castillo la atravesara? Ella, sin saberlo, se había expuesto a cualquiera de los sirvientes que pasaban. Kyou envió un mensaje silencioso a todos dentro de su castillo para evitar las aguas termales o que sufrirían su ira como resultado de desobedecer. Si supiera que alguien la había espiado antes ... no habría escapatoria de su ira. No debería haber venido al baño sin su permiso. Claro, era verdad que los criados dentro de su castillo permanecían ocultos, porque no le gustaba verlos a menos que los llamara. Aún así, el cuerpo de Kyoko no sería visto por nadie más que por él. Tendría que enseñarle a comportarse. Un fantasma d

