En una cabaña de la zona boscosa de la ciudad de Amelia se encontraban los cuatro amigos, Santiago que en su traje n***o completamente a la media dejaba ver un cuerpo trabajado, esos músculos sumados a su altura se veía imponente y atractivo, su mirada con un toque de tristeza profunda, un semblante amable con una sonrisa apacible con esa voz tan suave y grave que endulzaría a las mujeres sin dudar. Hacían de Santiago un hombre irresistible, por lo que Liv al ver su trato tan amable y cordial la hacia dudar por segundos sus sentimientos hacia Hugo. El único hombre que no saldría nunca del corazón de Liv era Iñaki, tan alto como Santiago, su cuerpo esbelto y fuerte, su melena castaña dorada esos ojos tan azules con un destello verde, un rostro con rasgos muy finos lo hacían el hombre mas

