Bruno Las cosas siempre pueden empeorar, no importa que pase, no importa como uno lo procese, empeoran, de alguna u otra forma pasan de ser arcoíris llenos de colores a tormentas fuera de control. Mis piernas dolían, mis músculos parecían contraídos, mis manos se aferraban a las cosas que no entendían, porque la realidad era esa, no entendía como llegamos a esto, no entendía qué pasó para que llegáramos a este punto, se suponía que mañana iríamos a Boston, planeamos que mi madre vendría para conocerla, porque ahora Mateo tampoco podía viajar, no me dijo el por qué, pero no iría, solo eso sabía. Podría decirse que luego de que Mia “desapareciera” momentáneamente, y digo eso porque tendríamos que verla en el juzgado, enfrentar de nuevo todo aquello, ellos deberían enfrentar de nuevo todo a

