—¡Ábrelo, tío!— Oí a Damon gritar al otro lado de la puerta. —¡j***r, estoy intentando encontrar la llave!— gritó Derrek. —¡Damon!— Grité mientras me ponía en pie de un salto e intentaba correr hacia la puerta. El tipo llegó a mí primero, me agarró el brazo y me tiró con fuerza contra el suelo. Grité de dolor. Oí otro golpe en la puerta. —¡Si rompes eso lo vas a pagar!— Derrek gritó. —¡Cállate!— Damon gritó mientras golpeaba la puerta de nuevo. De repente, me agarraron por el pelo y me arrastraron por el suelo hacia el armario. No quería gritar más porque sabía que volvería loco a Damon, pero no podía evitarlo. Mis gritos insoportables resonaron por toda la casa. Sentía como si me estuviera arrancando el cuero cabelludo de la cabeza. Traté de ver lo que estaba haciendo cuando le oí

