—Señor, los asuntos aquí marchan según lo previsto —informó, junto con un informe general de la situación en Moscú—. Pero hay algo más que debo decirle. Pero ese asunto prefiero hablarlo en persona, esperaré a su regreso. Levka no preguntó más. Si fuera de mucha urgencia ya lo habría dicho. Ordenó que prepararan sus cosas para volver a Moscú. Ya había acabado con sus deberes ahí. Escoltado por su gente, emprendió el regreso, pero antes de ir a su casa pasó a ver a su padre como este había pedido. Levka entró en la residencia de sus padres con rigidez. No podía ser de otra manera, sabiendo que el tema de novedad era la boda con Miranda. Al ver a Nyx, su expresión se suavizó lo suficiente para acercarse y besar su frente con una devoción que solo reservaba para ella. Su madre lo observ

