- ¿Leticia? – Reinald no puede apartar la vista de la mujer, a diferencia de los otros tres que, si ya sabían que no tenían oportunidad de salir airados, ahora están más que seguros que los van a matar. >> ¿Qué hace acá mi mujer? ¡¿qué crees que haces metiendo a mi esposa en esto?! – empieza a vociferar, pero se calla inmediatamente cuando la presión en su espalda aumenta, aunque eso no ayuda ni un poco a que su furia disminuya, al contrario. Quiere arrancar cabezas y comenzar con la que tiene en frente si osa traicionarlo. - Buen día Leticia, un gusto verla – la princesa se acerca a la mujer con la que ha compartido poco, pues su esposo tiende a mantenerla oculta. Algo intimidada, la mujer mayor aprieta con ternura las manos de la pelinegra que ha visto crecer en la lejanía. Le h

