-Deben de estar tramando algo si no no te hubieras asustado y esto no hubiera pasado si no hubieran tardado tanto dónde se habían metido los caballos ya están esperando- dice el abuelo con ese tono serio que lo caracteriza.
- Caballos- digo recordando mi caída del año pasado.
-Si pero tú irás con Diter no te asustes- Dice la abuela.
-eso me tranquiliza- le digo a la abuela con tono burlón.
-no te preocupes- dice diter riéndose de mí a él le gusta correr en caballo pero ya qué más da.
-No te atrevas a asustarme Diter o te va a pesar- le digo en un susurro para que los abuelos no nos escuchen ya que van delante de nosotros.
-eso no va a pasar tranquila confía en mí yo te cuido- me dice poniendo cara de borrego asustado.
-ahí está el primer problema- le digo- pero más te vale no dejarme porque te puede costar muy caro- le advierto y él me alza haciéndome gritar.
- Ahí ra sabes que yo te adoro y no haría nada para molestarte-me dice mientras me baja y miramos que los abuelos estan parado.
-ya estoy molesta- le digo caminando rápido para que los abuelos continúen.
luego de llegar a casa y al terminar de alistar todo subimos a los caballos yo con Diter el abuelo y la abuela cada uno en un caballo y en el otro caballo iban las cosas, cuando llegamos al camino el tío Luca y el tío Juan nos estaban esperando cada uno acompañado de sus hijos mayores, lo cual nos pareció raro ya que ellos siempre andan con sus mujeres.
-Buenos días papá mamá jóvenes- saludo el tío Juan y el tío Luca juntos.
-Buenos días abuelo- dicen los hijos de los tíos juntos.
-espero que ustedes hayan recargado sus energías- dice el tío Juan mirándonos.
-sí claro- le digo.
-saben- dice mirando a los abuelos- este año iremos a trampolín un centro que queda 2 horas en caballo- dice y Diter lo mira con incredulidad.
-pero cree que Dios apunte por qué nos mandan tan lejos hicimos algo malo- dice él algo preocupado.
-no, claro que no dice el otro tío- es más hicimos bien el trabajo es por eso que somos un buen equipo que iremos hacia allá- Dece apuntando el otro camino.
-fue vendido hace poco y quieren que este año se saque el total de la almendra para dar una buena impresión de que el monte sí es bueno en total somos tres familias que iremos nosotros formaremos una de las familias- dice el tío Juan.
-ah por eso es que no has traído a las tías- dice Diter.
-sí primo es por eso- dice el hijo del tío Luca y sin más tiempo que perder seguimos a los tíos el camino es estrecho pero para los caballos está bien el cielo está nublado y por ratos me da escalofríos como si desde el monte nos estuvieran siguiendo.
-tengo un mal presentimiento de todo esto- dice el primo Diego hijo del tío Juan.
-Yo también- dice Diter en un susurro.
-debe ser porque no conocemos el lugar porque sinceramente yo no me considero cobarde- dice el primo Daniel hijo del tío Luca el cual tiene mi edad.
-ya basta todos por favor no me asusten mal- les digo cuando miran que el tío Juan para su caballo y todos lo seguimos.
-Qué pasa- preguntó al abuelo mirando al tío Juan al cual tiene su arma preparada, por cierto todo siempre manejamos armas de cañón largo o salones como le llamamos, para mejor protección.
-vi algo grande moverse por ese lado- dice señalando unos árboles.
-estás asustando a los muchachos deja de jugar- le dice la abuela regañandolo cuando vemos algo grande salir corriendo.
-vieron eso- dice Daniel señalando por donde salió corriendo el animal.
-pues claro que sí no estamos ciegos y no estamos tan asustados como tú- le contesta Diego en tono de burla.
-fue solo un puma- dice el abuelo muy tranquilo.
-conozco muy bien los pumas como para reconocerlos, eso parecía un lobo era dos veces más grandes que un puma- dice el tío Juan.
-de verdad crees que habría lobos por estos lados nací y crecí por estos Montes, he dicho que fue un puma y ya basta de perder el tiempo hay que seguir o llegaremos de noche o nos puede llover- dice el abuelo en forma de regaño y nadie se atrevió a seguir con lo mismo. aunque yo igual he visto pumas pero los he visto en chocos y negros nunca en blanco y tan grandes, pero bueno si el abuelo dice que es un puma pues he de s convencerme de que es así.
-oye- me susurra Diter- en qué estás pensando- me pregunta viéndome de reojo.
-Dime la verdad- le digo volteándome para verlo- qué animal crees que haya sido?-le digo esperando su respuesta.
-la verdad ra no lo sé, como dijo el abuelo un lobo no puede ser- me dice él.
-por qué no- le pregunto con incredulidad.
-por qué? no es obvio no son de estos lados nunca antes se ha visto un lobo por acá- me dice en voz baja para que no nos escuchen.
al cabo de un tiempo algo largo por fin divisamos una casa muy bonita para estar en medio de la nada el campo es abierto y muy limpio por lo que veo se han tomado la cosa muy en serio más parece una pequeña residencia que un centro de acopio.
-no sabía que el nuevo dueño lo quisiera para vivir- dice el tío Luca.
-Yo tampoco-dice el tío Juan./
-eso es bueno al menos con el dueño aquí espero que trabajen bien
- dice la abuela viéndonos de reojo, nuestros primos son muy conocidos por ser algo perezosos. a medio camino vemos que una mujer sale de la gran casa con un uniforme que solo he visto en la casa de Don Juan que es un hombre con mucho dinero ahí en el pueblo.
-esto no me lo esperaba- dice Daniel.
-pues la verdad yo tampoco y peor en medio de la nada- dice el abuelo
-cuánto creen que gane- dice Diter en modo de broma.
todos miramos a Diter y la abuela le mira en modo de advertencia.
-no sabes quién compró el lugar- dice el abuelo viendo al tío Juan.
-la verdad no sé, solo dijeron que eran muy ricos porque alguien con tanto dinero querría vivir en medio del bosque- dice el tío Juan.
-debe de ser un mafioso muy buscado para querer esconderse en estos rincones- dice el primo Daniel.
-dejen de hablar tonterías Dios quiera y no sea así o de lo contrario estaremos en serios problemas- dice la abuela en un tono algo preocupado.
-muy buenas tardes señores- dice la empleada que acaba de llegar a nosotros- los estábamos esperando se nos informó que venían a caballo- dice la mujer todos nos miramos ya que según el tío Juan había dicho que nadie de los que salieron en la madrugada sabía que veníamos a caballo.
-muy buenas tardes un gusto conocerla mi nombre es Luisa él- dice la abuela señalando al abuelo- es mi esposo Walter y ellos- dijo señalando a mis tíos y sus hijos- son mis hijos Luca y Juan y los muchachos son sus hijos Diego y Daniel y ellos- le dice soñandonos a nosotros son mis nietos aunque los considero mis hijos ya que yo los he criado dijo la abuela presentándonos a todos, saludamos de manera respetuosa a la señora un poco más joven que la abuela quizás.