Cuando desperté me encontré con los ojos curiosos de Elia, quien sabe cuánto tiempo llevaría observándome así, lo que me perturbaba un poco. Si somos realistas, eso no es muy lindo, da más miedo que otra cosa, se aprovechan de que duermes y no eres consciente para acosarte. Intenté sonreír y ella me devolvió una tímida sonrisa. -Creí que estarías de guardia hoy. - Buenos días para ti también- dijo bromeando. - Buenos días- respondí rodando los ojos. ¿En serio tenía que ser falsamente educada? Ella lo era solo para molestarme. -Pedí el día, voy a cambiar día con Judith- me explicó- supuse que podría quedarme a hacer cosas interesantes en casa hoy- sonrió de lado. - ¿Si? ¿Cómo dormir? O ¿más divertido aún?- dije con sarcasmo. - Tenía pensado algo mejor- dijo riendo. - No me lo imagi

