Capitulo 25: El día de la boda civil Entramos a la oficina y me frené en seco al ver a mi padrastro ahí de portero, parecía sobrio, —¿Que ocurre? —dijo Nicolas al ver que me quedé quieta. —Es... mi padrastro. —¿Él? —dijo incredulo viendo lo que yo veía. —Sí —suspiré. —No se ve borracho. —Creo que no lo está. —Vamos. —Yo... —Ven, yo te protejo, estas conmigo. Solté un suspiro y me aferré a su brazo. —Vale. Caminamos y mi padrastro nos vio. —Rose —dijo sorprendido. —Hola, Henry —respondí sin muchas ganas realmente de hablar con él o establecer algún tipo de contacto. Realmente este hombre solo me daba asco. Al menos hoy no estaba borracho ni olía a alcohol, parecía de hecho bastante lucido, de seguro tuvo que empezar a trabajar desde que se vio solo. —¿Qué haces aquí? —Me

