Jazmín — ¿Es necesario que esté presente? — ruedo los ojos mientras cruzó mis brazos — tengo mejores cosas que hacer y lo sabes. — Ir de fiesta con tu amiga no es algo importante — protesta mi madre — hija, esto es importante para mí. —Hay mamá, sabes tan poco de mi—me siento al frente de ella—¿crees que tengo una amiga? —me rio de su ingenuidad. —No entiendo ¿Qué paso con…? —Era un estorbo, estoy bien sola — soy sincera y mi madre me mira con lastima— Mi papá ¿está de acuerdo con esta estúpida reunión? — me levanto de mi cama — sabe que vendrá la hija de otro hombre. Enterarme que tengo una hermana bastarda me confirmó una vez más que mi madre no era ninguna santita en su juventud, tanto que me regañaba y ahora me sale que tuvo una hija en su adolescencia y que además la abandono,

