7. Solo Nosotros

1588 Words
Ana — Estoy nervioso — susurra cerca de mi oído. — Yo igual — lo pego más a mí — ¿Por qué? Ya lo hicimos antes — pregunto un tanto preocupada, estaba ansiosa de este momento, pero ahora mis nervios me traicionan. — No lo sé, en mi caso fuera de practica hace mu... — se calla un tanto avergonzado, y eso me sorprende pues creí que él tuvo muchas relaciones después de mí. — Creí que tú y Fabiola — acaricié su cabellera de forma cariñosa. — No, de hecho, solo fuimos a tomar una copa, nada más, solo dije eso por darte celos — besa mi cuello. — Funcionó — confieso, beso sus labios sabe a vino dulce, su aroma es delicioso con un toque de menta, su lengua entra y juega con mis labios — espera — lo detengo y me mira como un cachorro mojado seguro pensando que me he arrepentido — necesito prepararme, estoy un poco nerviosa — me levanto y voy directo al baño. — Contrólate, vamos tu puedes, es cómo manejar bicicleta — me digo a mi misma mientras me miro en el espejo, mi pelo esta un desastre, mis labios están rojos — tranquila, ¡tú puedes! Se sexy. Me pongo un conjunto atrevido, es n***o, y tiene muchos hilos, me desnudo y trato de ponérmelo, pero parece una telaraña. — ¿Dónde se supone que va esto? En la revista se veía lindo y sexy — trato de desenredar esta telaraña, pero parece que se enreda más. — Ana ¿Estás bien? — toca la puerta Octavio. — ¡Si! — grito un poco agitada — ahora ¿Cómo me lo quito? Estoy preocupada, pues ahora que decido que es mejor dejar esta cosa atrás, esta estúpida prenda se enreda en mi cuerpo y lo peor no es eso, lo peor es que mis brazos ahora están arriba de mi cabeza impidiendo poder moverlos y cuando me agacho para poder agarrar unas tijeras, me resbalo y termino tirada en el suelo. — Mi niña, estas más de media hora adentro, si no estás lista tal vez lo dejamos para otro momento — dice en un tono preocupado. — ¡No! — grito, sé que tal vez me vea patética, pero tendré que salir — voy a salir, pero — no puedo ni moverme — mejor tú entra, pero promete que no reirás. — Lo prometo. — OK, abre la puerta — pues con mis manos inmóviles no puedo ni levantarme. Y cuando lo abre, espero una reacción cómica o al menos una pequeña risa, pero su reacción es diferente a lo que esperaba. — Estas... — me mira con los ojos hambrientos, incluso creo que se limpió la baba de su boca — sabes lo que me estás causando. — Puedes ayudarme a salir de aquí — gruñó un tanto furiosa pues solo se me queda viendo con cara de tonto. — No. — ¿Qué? — Necesito una cámara — sale del baño, y lo escucho buscar, parece desesperado — quédate quieta — empieza a sacarme foto por todos los ángulos. — ¿Qué haces? ayúdame a salir — trato de moverme. — Estas perfecta así — me levanta con cuidado, para luego llevarme a la cama. Todo eso sin desatarme. — Como llegaste a este extremo, debo confesar que es una de mis fantasías, pero para esta primera noche quería algo tierno. Toma unas tijeras y las corta poco a poco como si estuviera jugando con ellas, siento el frío metal de las tijeras en mi cuerpo desnudo provocando una corriente eléctrica, son como pequeñas cosquillas que invaden todo mi cuerpo. — Solo quería ser sexy — susurro. —  No necesitas ser sexy, solo ser mía — «mía» la escuché muchas veces en sus labios, y muchas veces solo pensé en ella como una simple palabra, pero ahora la noto como algo más profundo, como un contrato de por vida. Antes nunca llegue a comprender la magnitud de esa palabra, pues no sólo es pertenecer a una persona, es entregar todo de ti, mi pasado, mis defectos, mi vida. — Eres mío — digo en el momento exacto que mis manos son liberadas y me aferro a él como mío — siempre lo fuiste y no importa lo que pase de aquí para adelante siempre serás mío — beso sus labios de forma dominante, marcando mi territorio. Las cuerdas que envolvían mi cuerpo ahora enredan nuestros cuerpos, me subo encima de él. — Me gusta esta posición — empiezo acariciar su cuerpo mientras beso cada parte, hasta llegar a la parte más importante, juego con su bóxer y con sutiles acaricia de mis dedos cerca de sexo. — Me estas matando — acaricia mi cabellera. — Quiero probarte — trato de quitar sus bóxer y Octavio me ayuda levantando su pelvis, al poco tiempo frente de mi esta lo que desee por mucho tiempo. Es enorme como lo recordaba, primero doy unas pequeñas lamidas a la puntita como si fuera un helado, Octavio trata de no moverse mucho pero no lo logra y con sus manos se dirigen a la cabecera de la cama sosteniéndose de ella. — Extrañe tu sabor — juego con mi lengua dando unas lamidas muy con mucha saliva, entonces empiezo a meterlo poco a poco y solo logro meterlo un poco. Su sabor es salado y jugoso debo confesar que la primera vez que lo hice no me gustó, pues solo pensar que por ahí hace pis me dio asquito, pero con el tiempo empezó a agárrale el gusto, por su sabor, sus gemidos, su placer y el mío, me di cuenta que esta era la forma de poder tener más control en él, saber que soy la única que le puede dar este placer, utilizo mis manos para poder acelerar el proceso, pero mi boca no dejó en ningún momento de chupar y succionar. —¡Me corro! — grita, elevo mis ojos para ver cómo se corre, está agarrando su pelo con fuerza mientras cierra los ojos, y es ahí donde siento como me llena por la boca, yo trato de tomar todo su néctar, pero me es imposible, es demasiado. Me siento entre sus piernas y sonrió mientras limpio un poco mis labios, me doy la vuelta para tomar un Pañuelo que está cerca de tocador y al frente el espejo me revela a una mujer que parece haber tomado leche que se le escurrió por los labios, mi cabello esta como un nido de pájaros y mis labios rojos e hinchados y por primera vez me siento sexy. «Soy sexy» no necesito ninguna prenda de revistas o algún truco, solo debo ser yo misma y no imitar a nadie. Al darme la vuelta Octavio perece perdido, sus ojos siguen cerrados y su respiración empieza a tranquilizarse. — Eso fue.... — toma aire — no tengo palabras. — ¿Podrás para una segunda ronda? — lo molesto en poco. — Creo que no saldremos de esta habitación en varias semanas — me toma en sus brazos y me coloca debajo de él. — Es mi turno — trata de bajar a mi sexo, pero lo detengo. — Te quiero dentro de mí — trato de envolverlo con mis piernas, pero me es imposible, mis piernas son muy cortas y él es enorme — no quiero esperar más. Aunque lo hemos hecho muchas veces y sé que él puede entrar en mí, todavía me sorprende. Al poco momento siento la punta entrar, es lenta pero delicioso, sale de nuevo pero esta vez entra un poco más, debo confesar que es un poco doloroso ya que hace mucho tiempo que no lo hago. Entra y sale repetidas veces para que pueda hacer espacio y me pueda preparar mejor para poder recibirlo, es entonces que lo siento profundizar más, me sostengo de sus hombros con fuerza incluso creo que lo he arañado un poco. — Estas muy estrecha —— dice agitado, con su pene completo dentro de mí, se queda quieto ahí por un tiempo, mientras besa mi frente de manera tierna es como si pidiera permiso por lo que vendrá y ese gesto de alguna forma me recuerda mi primera vez. Pronto siento las embestidas son lentas, suaves un poco delicados, es romántico, no decimos nada, los dos nos miramos a los ojos conscientes de lo que esto significa. «Es hacer el Amor» La embestida continúa perdí la cuenta, me llena por completo, no es lujuria lo que veo en sus ojos cada vez que me llena, veo amor y la única forma de recibir su amor es entregándole mi corazón. El miedo sigue ahí, el miedo a salir lastimada, solo que esta vez eso ya no importa. «Mi respiración se agita y los gemidos se hacen un poco más fuertes» eso es señal de que pronto llegare al clímax. — Te amo — digo justo en el momento cuando me llena y ambos de forma física seguimos unidos, de pronto su respuesta me deja sin aliento, no dijo ninguna palabra, él estaba llorando al igual que yo. —Es la primera vez— dice con sus ojos rojos por la emoción, no entiendo a qué se refiere — ¿Me amas? — pregunta todavía dudoso, como que lo que acaba de escuchar fuera una ilusión. —Te amo— confirmo, después de esa frase que cambia nuestro destino. «No dijimos nada en toda la noche, no lo necesitamos» 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD