Mire mi reloj y eran las 6 exactamente, ya estaba lista para mi paseo con Sebastián elegí un pantalón de mezclilla azul y una blusa roja sin mangas, deje mi cabello suelto con mis rizos al aire, como me gusta.
Al bajar las escaleras rumbo al área común, pude ver a Sebastián, que ya estaba esperándome.
“Hola Aly, lista para irnos”.
“Claro podemos tomar mi carro si te parece” le dije.
“Pensé que sería más cómodo ir en el mío, así puedo conocer mejor el área si manejo yo” dijo Sebastián.
“No hay problema, está bien vámonos” le conteste y nos fuimos.
Al salir sentí una mirada y un escalofrió, miré hacia atrás y vi a Hansen parado en las escaleras mirándonos, no le di importancia y seguí caminando con Sebastián.
“Te pasa algo Hansen, parece como si quisieras matar a alguien con la mirada, parece como si estuvieras celoso big brother” dijo Lexie mirando a Hansen con sarcasmo.
“Estas loca, porque habría de estar celoso, aun no encuentro a mi mate y no hay nadie a cerca que este a mi altura, no seas tonta” dijo furioso y se fue rumbo a su oficina.
“Que paso, me pareció ver a Hansen bastante molesto” dijo Iván.
“Creo que mi hermanito ha encontrado la piedra en su zapato” dijo Lexie riéndose.
“No entiendo de que estas hablando Lexie, pero me parece bastante gracioso verlo de esa manera”.
Camine furioso a mi oficina, cerrando la puerta con fuerza, no entiendo porque tenía este sentimiento de impotencia, cuando vi que Alania se iba con Sebastián, ella no es mi mate, me daría cuenta al estar con ella.
Pero siento una atracción hacia ella, que no puedo explicar y me revienta que otro hombre este con ella, ya sea Sebastián, Dominik el que sea.
Debo controlarme, nadie puede saber que estoy teniendo sentimientos por ella, pero no puedo evitarlo es muy hermosa y la manera en que pelea, tiene una fuerza y una agilidad inimaginables.
Ahora comprendo por qué la consideran un prodigio, sería un honor que fuera mi mate mi luna, sino fuera tan testaruda, enojona, berrinchuda y poco condescendiente.
Pero a quien engaño, eso es lo que más me encanta de ella, que no se deja intimidad fácilmente y da su opinión sin importarle nada.
No puedo pensar en ella en este momento, tengo demasiado trabajo, ya lidiare con ella mañana y me va a escuchar.
Tome mi celular y marque el número de mi padre, “Papa quería informarte de los detalles de la reunión de alfas y lunes, que está próxima a celebrarse en nuestro territorio, todo está listo te envié la lista de asistentes, para que sepas quienes de tus amigos asistirán “le dije a mi padre, el ex-alfa Dante.
“Gracias hijo, estoy esperando esta reunión con ansias, hace mucho que no veo a mis amigos, de hecho, estaba por contactar a Allen para comentarle” contesto mi padre.
“Perfecto entonces te dejo para que sigas con tus planes, aún tengo mucho trabajo pendiente” le conteste.
“Por cierto hijo, ya tuviste oportunidad de ver a Alania, verdad que se convirtió en una gran guerrera, no hay algo que tengas que decirme” dijo mi padre.
“Si tenías la loca idea de que ella era mi mate, lamento decepcionarte, no lo es y si veo que cuenta con grandes cualidades como guerrera, lo cual no me impresiono después de conocer su carácter de mujer mandona y berrinchuda” le dije con sarcasmo.
“Veo que ya se conocieron, ustedes son muy parecidos en eso por lo que veo, hubieran sido una pareja perfecta, que lastima’ dijo mi padre.
“Está bien hijo te dejo, no te demoro más”.
Me dio bastante risa, el saber del encuentro de mi hijo con Alania, la verdad es que son más parecidos de lo que ellos creen, pero quien soy yo para desafiar a nuestra diosa, abrí mi email y estaba checando la lista de los asistentes a la reunión.
Cuando un nombre en particular llamo mi atención Alfa Julius del Black spirit Clan, no pude evitar el repudio que sentí al ver ese nombre en la lista, tome mi celular y marque el número de mi ex-beta Allen el padre de Alania.
“Allen, como estas” dije seriamente.
“Aburrido Dante, desde que entregamos nuestros puestos, esto de la jubilación es bastante aburrido” dijo Allen.
“Ni que lo digas amigo, pero hay un motivo muy importante por el que te he llamado y necesitamos discutirlo” dije seriamente, llamando la atención de Allen.
“Pasa algo, te escucho diferente y reconozco ese tono voz, es algo importante, cuéntamelo” dijo Allen.
“Mi hijo acaba de enviarme la lista de los alfas y lunas, invitados a la reunión anual en nuestro territorio y un nombre en particular, que jamás pensé volver a ver en esta reunión me ha llamado mi atención” dijo Dante.
“No puede ser el nombre que estoy pensando, porque acordamos oficialmente que se mantendría alejado de nuestro territorio y juramos ese pacto”.
“Tienes razón lo juramos tú, alfa Benson y yo, pero no su hijo Julius, quien ahora es el alfa formal de Highland clan y será el que venga en su lugar” dijo Dante.
Allen se levantó de su silla furioso, el solo pensar en ese hombre cerca de su hija lo hizo enfurecer, “No podemos permitir que se acerque a mi hija, estoy seguro de que sus intenciones no han cambiado y aunque ella fuera su mate, no permitiría que mi hija estuviera con ese hombre”.
“Tienes que hablar con Hansen, tenemos que hacer algo” dijo Allen.
“Es poco lo que podemos hacer y si hablo con mi hijo tendremos que contarle todo, desde el motivo por el cual tuviste que enviar lejos a tu hija” dijo Dante.
“Alania!, mi hija sabe de esto” dije seriamente.
“Aun no, pero es inevitable que pronto se entere” dijo Dante.
“Hablare con Iván y pensaremos en algo, aún tenemos tiempo “.
Cuando regresamos del paseo, Sebastián y yo nos quedamos en el jardín platicando, “Gracias por enseñarme el área, me la pase muy bien contigo y espero que esto se repita” dijo Sebastián.
“Yo también la pase muy bien Sebastián y claro, cuando quieras” le dije sonriendo mientras miraba las estrellas, la noche era hermosa me hizo recordar cuando era niña y me salía en las noches de casa para poder estar en el lago y contemplar las estrellas.
Estaba tan distraída con tan hermoso paisaje, que no me di cuenta la manera en la que Sebastián me miraba.
“El paisaje es hermoso cierto’ dijo Sebastián mirándome, “Si que lo es, te quita el aliento no crees” dije refiriéndome a las estrellas, pero al voltear a ver a Sebastián, me siento incomoda al darme cuenta de que él hablaba de mí.
“Por cierto Aly, tengo una duda escuche por ahí, que tienes poco de haber regresado, estabas de viaje” pregunto Sebastián.
“No es algo más complicado” dije sin mirarlo de frente.
“A que te refieres” menciono Sebastián muy confundido con mi respuesta, “Se que acabamos de conocernos, pero siento como si te conociera de toda la vida, créeme que puedes confiar en mí, prometo ser discreto”.
“Está bien, cuando tenía 14 años mi padre me envió con mi tío Iker a uno de los clanes vecinos, para iniciar mi entrenamiento, no es un secreto que posee una habilidad especial, para el arte del combate y una velocidad diferente”, dije tratando de darle menor importancia a mis habilidades.
“Porque siento que eso no es totalmente la razón, por la que estuviste lejos de aquí’ dijo Sebastián mirándome, “Puedes confiar en mi Aly te lo prometo”.
“Lo sé, pero no estoy preparada para recordar y menos entrar en detalles en estos momentos, además estoy un poco cansada quisiera retirarme a dormir a mi cuarto, si me disculpas” le dije tratando de evadir el tema.
“Claro, hablamos mañana” dijo Sebastián mientras se aleja rumbo a la casa de nuestro clan.
“Que tal tu cita hermanita” dijo Iván mientras se acercaba a mí.
“Por dios, no es una cita solo fui amable y fui guía de turista de un amigo” dije sin darle importancia al asunto.
“Si tú lo dices, parece que a Sebastián le encanto demasiado tu compañía”.
“Cuando dejaras de ser odioso, cualquier pensaría que en 4 años tu carácter mejoraría, pero los milagros nunca llegan” dije burlándome de él.
“¿Que extraño que estés despierto a esta hora, me estabas esperando, pasa algo?” le dije preocupada.
Iván me miro y por un momento se quedó callado, titubeando como si estuviera debatiendo con el mismo, acerca de contarme algo, “No solo estaba dando un paseo no podía dormir”.
“Ok, entonces nos vemos mañana, te quiero tonto” le dije sonriendo.
“Yo también te quiero hermanita, descansa” dijo mi hermano mientras entrabamos en la casa y me fui rumbo a mi habitación, pero en el camino me encontré con Hansen quien estaba recargado en la puerta de mi habitación.