Como ya se había hecho costumbre desde aquella noche donde recibió la llamada de sus padres, Alex ni siquiera se sorprendió cuando lo primero que sintió al despertar, fueron dos cuerpos aprisionando el suyo. Con Derek en el frente, siendo la cuchara más pequeña, el omega le rodeaba con sus brazos como tanto le gustaba a Derek, mientras que Alex, estando al medio, era a su vez la cuchara más pequeña de Desmon, quien le abrazaba felizmente por su espalda. Era una posición que afortunadamente, funcionaba muy bien para los tres, ya que complacía el deseo de Alex de abrazar, el de Derek por ser abrazado y el de Desmon por abrazarlo. Pero así como se había acostumbrado que todo su espacio personal fuera invadido, siendo feliz con la calidez que le brindaban ambos alfas, la verdad es que Alex

