Morgan Enterprises había comenzado su expansión internacional hace un par de meses, el control que había tomado Emily desde que Ethan se enfocó en su carrera musical había dado unos frutos demasiado buenos despreocupando totalmente a Ethan respecto a su imperio que ahora manejaba su esposa con total facilidad, en poco tiempo se había adaptado a trabajar sola sin tener que recurrir a su esposo para absolutamente nada.
Ethan se encontraba lavando los platos cuando su móvil se iluminó al igual que comenzó a sonar el ringtone de llamada captando así su atención, sacudió sus manos, cerró la llave y se dirigió hasta él tomándolo y contestando la llamada.
— El señor Ethan Morgan, ¿cómo se encuentra el hombre del momento? — saludó Fernando con un tono bastante eufórico
— ¡Fernando! — exclamó — Cuanto tiempo viejo, me hacía falta escuchar tu jodida voz
— Lo sé, necesitas a alguien que tenga una voz bastante suave y que te diga: “Tus archivos empresariales son un desastre” cada vez que recurras a él
— No me digas que hay problemas con la digitalización — dijo cambiándole el semblante al instante
— ¡No hombre! — respondió soltando una pequeña risa — La digitalización ha sido todo un éxito, llamaba exactamente para avisarte al respecto ya que Emily no contesta su móvil
— Está dormida aún, creo que no ha tenido una buena noche de sueño en meses
— No lo dudo, ha hablado muchísimo con Sophie de que te extrañaba y que aunque no te necesitase en la empresa te echaba muchísimo de menos en la casa — confesó
— Ya estoy acá y eso es lo importante, ¿cuándo nos vemos?
— Hombre el viernes estaría bien, ¿Emily no te ha comentado? — preguntó
— ¿Comentarme qué? — Ethan levantó su ceja y se sentó en el sofá
— Estamos cerrando un negocio muy importante con una empresa italiana, esto involucra una cantidad exorbitante de dinero que beneficiará a Morgan Enterprises — explicó Fernando detenidamente — Esperaba que Emily te hubiese contado
— Sí… yo también esperaba que me contara — dijo en voz baja levantando su mirada observando a Emily atravesar la puerta de su habitación con una sonrisa en su rostro — Nos vemos el viernes entonces Fernando
— Salúdame a Emily y dile que revise sus correos ya que allí le envié todo acerca de la digitalización — respondió Fernando para luego colgar
Ethan suspiró y dejó su móvil en el sofá levantándose con una expresión no muy agradable.
— Buenos… días… — dijo Emily caminando cada vez más lento al ver la expresión de inconformidad de Ethan — ¿Pasa algo mi amor?
— ¿Y cuándo pensabas hablarme del negocio con una empresa italiana? — preguntó Ethan con un tono suave mientras se acercaba nuevamente hasta el lavaplatos
— ¡Cariño mío! — exclamó dando una palmada — ¡Era una sorpresa!
— ¿Una sorpresa? — preguntó Ethan una vez más a la par que terminaba de lavar los platos
— ¡Sí, es un negocio que nos beneficiará un montón! — continuó hablando con emoción — Llevamos meses en ello, pero no quería contarte hasta que cerráramos el negocio que por cierto es este viernes
Ethan escuchaba atentamente a Emily sintiendo algo de enojo por no haberle comentado nada al respecto, entendía que la empresa ahora pertenecía a ambos, pero no por ello sentía que estaba bien el ocultarle los movimientos financieros de la misma.
— ¿Me quieres hablar al respecto? — dijo Ethan secando sus manos una vez más y cerrando la llave — Porque debe ser el negocio del siglo para no contarle a tu propio esposo para sorprenderlo
— Cariño… — Emily le acarició la espalda acercándose a él dándole un beso en la mejilla luego de ponerse en la punta de sus pies — … ¿Estás enojado?
— No… no lo estoy — mintió — Sólo quiero saber
— Vale… Te explicaré como fue todo este proceso — respondió Emily tomando asiento en el comedor
Ethan procedió a abrir la nevera sacando un par de huevos y una salchicha para picarla y así hacerle desayuno a Emily, a pesar de estar algo disgustado esto no le quitaba lo caballero, estaba intentando también interpretar sus emociones para entenderlas y no explotar frente a su esposa ya que se le veía muy animada al respecto.
— Cuando iniciaste tu gira por Europa, una empresa italiana nos contactó insistiendo que deseaban platicar contigo, pero obviamente yo estaba a cargo así que los atendí con mucha amabilidad — comenzó a explicar mientras movía sus manos con emoción — Se trata de un empresario llamado Luca Castagnoli, super amable este hombre, se mostró muy abierto a negociar con nosotros
Ethan escuchó el nombre y dejó de cortar la salchicha, este le generaba algo de ruido en su cabeza, pero no encontraba enlazarlo a una situación reciente, sin embargo, trató de disimular y continuó escuchando a su esposa alternando su mirada entre lo que estaba haciendo y ella.
— Lo que nos solicitan es usar parte de nuestros buques para transportar su mercancía a los países asiáticos, como bien sabes tenemos dos buques con gran capacidad que destinamos únicamente para China y Japón, los demás ya tienen su ruta predeterminada — Emily explicó — Entonces el dinero que paga por transportar su mercancía es bastante sustancioso, por ende, creo que sería un buen negocio
— ¿En algún momento le preguntaste que tipo de mercancía transportaría? — Ethan siguió indagando
— Sí por supuesto, son distribuidores de prendas textiles a nivel internacional — respondió con una sonrisa dibujada en su rostro
Ethan sonrió también ocultando su verdadera reacción, sabía que algo estaba mal y más aún teniendo en cuenta que ese apellido le sonaba de algo pero seguía sin poder unir las piezas del rompecabezas, sin embargo, no pensaba detenerse allí y dejar que ese negocio se diera sin antes obtener toda la información que necesitaba para dar el sí y así cerrar el negocio.
— Entiendo cariño, se ve como un buen negoció — siguió la cuerda — ¿Y la reunión del viernes para qué específicamente?
— Nos reuniremos Fernando, Luca, su socio, mi persona y claramente tú — respondió
Echó los huevos al sartén junto con la salchicha picada y comenzó a revolverlos para así hacer unos scramble eggs a la par que metió dos panes con mantequilla a la tostadora.
— Me gustaría hablar con ellos personalmente, la reunión vendrá bien — agregó
— Sí, es por eso mismo que la agendé para cuando tu estuvieras de vuelta
— Perfecto, me cae de perlas entonces — continuó revolviendo los huevos hasta tenerlos totalmente hechos
Procedió a servirlos junto a las tostadas que retiraría de la tostadora justo a tiempo dejándole un aspecto dorado a la mantequilla sobre el pan, se lo sirvió a su esposa y le dio un beso en la frente acompañado de una pequeña caricia en su cabello.
— Me adelantaré a las oficinas, ¿nos vemos allá? — le preguntó Ethan mientras se alejaba de la cocina
— Sí cariño, no hay problema — respondió con la boca llena
Ethan se giró e ingresó a su habitación, se puso lo primero que encontró acompañado de unas gafas de sol, rápidamente salió de la casa no sin antes despedirse de su esposa. Se montó en su coche y salió rápidamente dirigiéndose a las oficinas de Morgan Enterprises.
— Castagnoli, Castagnoli… — repetía intentando dar con ese apellido — … ¿Quién coño eres y porque me das mala espina?
Al llegar al estacionamiento de su edificio ingresó y aparcó su coche, se saludó con el guardia de turno y se dispuso a subir hasta sus oficinas. Al llegar saludó nuevamente a todo el mundo, Tifanny le recibió con un abrazo al igual que le invitó a seguir a su oficina personal.
— ¿Desea algo señor Morgan? — preguntó Tifanny con amabilidad
— Un café estaría bien cariño, muchísimas gracias — respondió Ethan sentándose en su silla y abriendo su portátil personal
Comenzó a revisar sus correos recientes, al notar que estaba saturado decidió empezar desde el más viejo hasta el más nuevo, poco a poco fue respondiendo a las solicitudes e información de negocios, al igual que aprobó los reportes de ventas mensuales dándoles el visto bueno y felicitando a sus asistentes, pero entre más revisaba notó que no había ningún correo de Luca Castagnoli.
La puerta se abrió y Tifanny entró con una taza de café en su mano la cual dejaría con delicadeza sobre el escritorio de Ethan.
— Tiene un poco de azúcar como le gusta señor Morgan, sí necesita algo de mí no dude en llamarme — dijo Tifanny luego de dejarle el café
— Gracias Tifanny — agradeció regalándole una sonrisa
La chica se giró y caminó hasta la puerta, pero fue detenida por Ethan.
— ¡Tifanny! — exclamó Ethan después de darle un sorbo a su café
— ¿Sí señor Morgan? — preguntó luego de girarse
— ¿Puedes cerrar la puerta con seguro y venir acá un segundo?
Tifanny asintió con su cabeza, pero se sintió un poco intrigada por la petición de su jefe, no solía hacer ese tipo de cosas así que se trataría de algo importante.
— Toma asiento, quiero preguntarle unas cosas — le indicó con su mano
— ¿Qué sucede? — preguntó una vez más mientras tomaba asiento
— ¿Conoces algo acerca de un Luca Castagnoli? — Ethan fue directo al meollo
— Es un empresario italiano del cual su esposa ha estado platicando mucho, parece que está interesado en hacer un negocio con la empresa — respondió con claridad
— ¿Este hombre se ha acercado a las instalaciones de la empresa?
— Oh por supuesto, ha venido en repetidas ocasiones
— ¿Has estado presente? — preguntó con más intriga ahora
— En varias ocasiones soy yo quien lo recibe, es un hombre amable, aunque tiene una mirada un poco…
— De desprecio hacía los demás, ¿no? — Ethan agregó
— ¡Sí! — manifestó la chica dando un salto en la silla — Espere… ¿Cómo sabe eso?
Ethan arqueó un poco su labio dejando escapar una sonrisa, pero el rompecabezas en su mente iba formándose lentamente.
— Si viste algo… — hizo una pausa para mirarle a los ojos — … extraño, por así decirlo, ¿podrías contarme?
Tifanny volteó a mirar a su espalda como si alguien estuviese atrás por instinto, no quería que la escucharan.
— Ese hombre actúa con mucho misterio y ha intentado coquetear en distintas ocasiones con la señorita Morgan — confesó en voz baja — Es insistente en salir a cenar con ella, pero constantemente ella se niega
— Ya veo… — dijo Ethan dejando escapar un suspiro — … ¿Tienes algún seguimiento de lo que se ha ido haciendo respecto a ese negocio?
— Tengo acceso sí, pero la señorita Morgan se daría cuenta y creo que se enojaría conmigo— replicó
— No importa, tienes mi permiso, pero trata de hacerlo con cautela — indicó Ethan
— Está bien señor Morgan — dijo asintiendo con su cabeza y levantándose de la silla para ahora sí salir de la oficina
— Tifanny… — dijo una vez más deteniéndola — … Ni una palabra de esto a nadie, ¿vale?
La chica sonrió y subió su pulgar arriba dándole el visto bueno a su jefe para después cerrar la puerta tras ella.
— Hijo de puta… — dijo en voz baja apretando sus dientes del enojo
Tomó su móvil y abrió sus chats, buscó el número de Anya para luego escribirle.
+ Ethan Morgan: Hey, escríbeme cuando puedas tengo un pequeño problema y creo que tu puedes aclararme la mente
Apagó la pantalla y continuó revisando los correos aun con el nombre de ese empresario italiano en la mente, había unas altas probabilidades de que se tratase de un hombre que le pareció peligroso en un momento de su vida, pero hasta ahora sólo eran posibilidades que Anya podía aclararle.
Mientras revisaba los correos y depuraba su bandeja de entrada llegó hasta los más recientes encontrándose con una propuesta de negocio que involucraba a su música, lo cual le sorprendió ya que había pasado muchísimo tiempo desde que alguien le contactaba directamente a él ya que la mayoría de las veces lo hacían a través de su disquera.
“Buenas tardes Sr. Morgan, un gusto saludarle.
Esperamos esté teniendo una excelente y exitosa gira alrededor del mundo, hemos estado muy pendientes de su trabajo con su banda The Secret y queremos decirle que somos unos fans locos de su música, es increíble lo que trasmite y sin duda es merecedor de todo el éxito que lleva a las espaldas.
Este correo es para solicitarle respetuosamente su permiso para usar un par de las canciones que se encuentran en su disco S3X, LOVE & PASSION para incluirlas en una película que estamos rodando en este instante en Los Ángeles, nos encantaría negociar con usted ya que muchas de las letras que escribió caen como anillo al dedo para este largometraje.
La película llevará el nombre de Lujuria siendo una adaptación del famoso libro de Andrew Black ganador de múltiples premios y estará protagonizada por el grandioso Joseph Martins y Valerie Vásquez una actriz de la nueva escuela que sin duda se va a robar la atención de muchas personas.
Sí desea saber más información al respecto y claramente negociar los derechos de sus canciones estaremos atentos a su respuesta
Universal Studios”.
Ethan sonrió y se sintió halagado, siempre se había sentido atraído por la literatura de Andrew Black, esperaba conocerle algún día en persona, el hecho de que lo hayan tomado en cuenta para ser parte del soundtrack de una película bastante s****l le interesaba bastante y más aún teniendo en cuenta que su disco estaba ambientado en escenarios muy explícitos, las letras eran fuertes y con doble sentido, así que sin duda aceptaría. Redactó el correo acordando una cita con ellos luego de su concierto en el United Center.
Tomó una vez más su móvil notando que Anya había respondido:
+ Anya: ¿Para que soy buena guapetón?
+ Ethan Morgan: ¿Recuerdas el nombre: Luca Castagnoli?
+ Anya: Sí, por supuesto que lo recuerdo al maldito espagueti ese…
+ Ethan Morgan: Refréscame la memoria, creo que me estoy volviendo loco
+ Anya: ¿Por qué?
+ Ethan Morgan: Hay una persona con el mismo nombre intentando hacer negocios con mi esposa mientras yo no estoy en la ciudad
+ Anya: ¡Que ni se atreva, es un maldito mafioso!
+ Ethan Morgan: ¿Es el mismo Luca Castagnoli que nos amenazó con sacarnos de los bares cuando comenzamos a tocar?
+ Anya: El mismo que canta y baila, ese imbécil nos atormentó por meses, aun recuerdo la paliza que le dieron a Ryan sólo para enviarnos un maldito mensaje
+ Ethan Morgan: Entonces si es el hijo de perra que creía que era
+ Anya: Entiendo que dudes, fue hace muchos años y la mayoría del tiempo nos la pasábamos ebrios gastándonos el poco dinero que ganábamos tocando
+ Ethan Morgan: Gracias por aclararme Anya
+ Anya: Cuídate de ese imbécil… Aléjate, cancela ese negocio por tu bien, ese hombre dudo mucho que haya cambiado para ahora ser un “empresario”
Ethan volvió a dejar su móvil en la mesa, reposó su cabeza en la silla y suspiró, no podía creerse lo que estaba pasando, pero tenía que buscar la manera de hacer que Emily saliera de ese negocio fuese como fuese.
La puerta de su oficina se abrió y Emily entró con una sonrisa de oreja a oreja con una caja de Dunkin Donuts en sus manos.
— ¡Hola querido jefe! — exclamó Emily acercándosele dejando la caja de las donas sobre el escritorio e inclinándose para darle un beso a Ethan en los labios — ¿Cómo va todo mi cielo?
— Genial, estaba revisando los correos de mi bandeja de entrada, tuve una propuesta por parte de alguien en Universal Studios para usar los derechos de nuestras canciones del ultimo disco — respondió Ethan tomándole la mano y acercándola más a él haciendo que se sentara en sus piernas
— ¿Hollywood? — preguntó rodeando su brazo por el cuello de Ethan
— Sí, están grabando una adaptación de un libro de Andrew Black llamado Lujuria — comentó Ethan explicándole a su esposa de que se trataba la propuesta
— ¡Oh por Dios, amo ese libro! — dijo con emoción — Dime que aceptaste ser parte de ellos
— Estamos en negociaciones, esperaré su respuesta ya que los cité y adjunté una propuesta
— Hace poco conocí a la esposa de Andrew por un tema de negocios, es una chica muy amable — confesó Emily acariciándole el cabello a Ethan
— Tengo que conocer a Andrew algún día, me gustaría saber como hace para inspirarse y escribir semejantes obras tan… — se detuvo acariciando la entrepierna de su esposa — … calientes.
Emily sonrió y se inclinó un poco para besarle en los labios con mucho deseo.
— Me encantaría follarte aquí ahora mismo, ¿sabes?
— A mi también pero ahora tenemos cámaras en todos lados así que podemos esperar a llegar a casa — respondió Emily susurrándole al oído
— Tengo que hablar contigo respecto al tema de las negociaciones con este italiano… — dijo Ethan siendo directo y tajante como de costumbre
— ¿Pasa algo malo? — preguntó Emily poniéndose de pie y abriendo la caja de donas sacando una para después pegarle un mordisco
— Conozco a Luca Castagnoli y no es un tipo de fiar… — confesó Ethan — … Ese hombre en su momento fue muy poco amable conmigo y con los chicos de la banda
La chica escuchaba atentamente a lo que decía Ethan con una expresión de confusión en su rostro.
— Luca trabajaba o dirigía la mafia italiana de Chicago en ese instante, no estoy muy seguro, pero se encargó de atormentarnos ya que no nos quería cerca de los bares donde tenían control — continuó contando Ethan con un tono de voz leve — Me gustaría que canceláramos esa negociación, no quiero tener ningún tipo de problema con ese hombre
— Pero Ethan… Ya hay un pre acuerdo firmado, no podemos echarnos para atrás — dijo Emily
Ethan suspiró, esto era lo que menos quería, el hecho de que hubiese un pre acuerdo firmado lo ligaba a realizar actos legales para cancelarlo además de darle la cara al sujeto del cual tantos meses huyeron y tanto daño les hizo.
— Vale, me encargaré de eso el viernes en la reunión — sentenció Ethan sin querer entrar en conflicto
— Ethan… Amor, ¿estás seguro de lo que me estás diciendo acerca del señor Castagnoli? — preguntó Emily con ingenuidad
— Estoy muy seguro, hace un rato lo confirmé con Anya… Es el mismo Luca Castagnoli que gobernaba parte de la ciudad años atrás, dudo mucho que haya cambiado para ser un empresario respetable
— ¿Y si ese es el caso y estás equivocado? — insistió Emily
— Puede ser… pero debo averiguarlo por mi propia mano — respondió Ethan colocándose de pie y tomando una dona — Por ahora, iré a visitar a Tom ya que me preocupa su estado
— ¿Pasó algo con Tom mi amor? — Emily le tomó la mano cuando este pasó por su lado deteniéndolo
— En la gira pasaron muchas cosas cariño, ya nos pondremos al día — replicó dándole un beso en los labios para después salir por la puerta
Ethan se dirigió al ascensor, pero fue interceptado por Tifanny siendo un poco imprudente.
— Señor Morgan tengo la información que me pidió — dijo mientras Ethan giraba su cabeza indicándole que Emily estaba en la oficina
— Envíala a mi correo personal — respondió disimulando un poco
Tifanny abrió sus ojos haciendo un gesto de sorpresa y apretó sus dientes.
— Lo siento señor Morgan — se excusó en voz baja — Lo enviaré ahora mismo para que se den cuenta de que indagué en archivos viejos
Ethan sonrió y le guiñó el ojo dándole el visto bueno, se metió en el ascensor para después llegar al estacionamiento.
Su destino era el apartamento de Tom Hausen en las afueras de Chicago, antes de volver a Estados Unidos habían acordado en que entraría a rehabilitación así que iría a ver que tal estaba llevando su preparación para ingresar.
Mientras tanto Emily continuó comiéndose las donas que había traído, ingresó a su oficina personal y se sentó, abrió su w******p encontrándose con unos mensajes nuevos.
+ Sr. Castagnoli: Hola querida Emily, espero el viernes tengamos una excelente cena de negocios
Emily se llevó su mano a la frente y suspiró, luego de lo que le había contado Ethan se temía que había cometido un error, pero existía la posibilidad de que su esposo estuviese equivocado y este señor fuese ahora un empresario libre de su supuesto pasado.